Abrete sésamo! Hablar del rubro oleaginoso no es solamente hablar del grano
de oro (soya), sino también del ajonjolí o más conocido como sésamo, una
semilla que se abre al mundo, que en los últimos dos años experimentó un
explosivo crecimiento y que en 2004 alcanzará los $us 6 millones en
exportaciones principalmente al mercado japonés.
Considerando los últimos tres años, la semilla tuvo un notable crecimiento. En
2001 las exportaciones en volúmenes no superaban las 1.250 toneladas y las
cifras bordeaban el millón de dólares. En 2003 las ventas alcanzaron los $us 3
millones por una exportación de 4.000 toneladas y en la presente gestión ya se
habla de $us 6 millones.
En términos de valor representa un crecimiento de 219%, mientras que el volumen
de exportación se ha expandido en 148%, significando que todo está
influenciado por el mejoramiento de los precios, dijo el gerente general del
Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce), Gary Rodríguez.
Las empresas Bolsemilla, Intergrain, Bolivian Shoji y Shirosawa Bolivia, no
ocultan su alegría por el mejoramiento de los precios y confirman que la
presente cosecha que culmina este mes reportará el doble de lo obtenido en
2003.
Bolsemilla, empresa pionera en el rubro y la que más exporta, con casi el 40%
del negocio, informó a través del gerente general, Mijail Loredo, que la
producción se da en clima seco al Sur en Las Brechas, Basilio, Mora y Charagua;
al Este, en Pailón Sur y algo en el Norte.
El éxito de Bolsemilla se debe a las óptimas condiciones de calidad del
sésamo, prueba de ello es que el mercado japonés se destaca como principal
comprador. “El sabor es muy agradable e incomparable al sésamo de China y
Guatemala que son los principales competidores”, sostuvo.
Según el gerente general de la firma Intergrain Ltda. Ramiro Monje, las
expectativas para esta gestión son mejores que en años anteriores, y se estima
llegar a una producción superior a las 5.000 toneladas métricas.
Las áreas de siembra de la empresa se centran en las zonas de Charagua,
chaqueñas y en el Sureste.
Actualmente están cerrando la cosecha de sésamo con buenas expectativas por
los precios internacionales.
El gerente general de la empresa Shirosawa Bolivia, Mitsuo Bani, dijo que la
exportación de semilla de sésamo aún representa un mercado limitado, sin
embargo las proyecciones para 2005 apuntan a triplicar la producción.
Actualmente la firma exporta a los mercados de Japón, Alemania, Brasil y Perú.
Este año Shirosawa duplicó su exportación alcanzando las 2.200 toneladas.
La empresa tiene 2.500 productores principalmente en el lado sur, Las Brechas y
Colonia Menonita.
Los precios por tonelada métrica alcanzan los $us 1.300 puesto en Japón. Se
estima que el negocio es bastante alentador para el agricultor porque recibe $us
700 por tonelada métrica.
Hasta la fecha el principal destinatario es Japón, que de importar cero en 2001
pasó a más de $us 1 millón en 2002 y $us 2,4 millones en 2003, equivalente al
83% del total de las exportaciones cruceñas de sésamo.
Este producto tiene una gran demanda en el mercado internacional y un precio en
constante ascenso principalmente en los países desarrollados, aunque el proceso
productivo aún no se ha desarrollado en gran escala.
Según las empresas, la calidad del sésamo boliviano es de primer orden y sus
propiedades son muy nutritivas haciendo que la semilla sea muy requerida en el
primer mundo.
Los países que importan la semilla boliviana son: Argentina, Brasil, Estados
Unidos, Guatemala, Holanda, Japón, México, Paraguay y Perú.
El ajonjolí o sésamo es una planta tupida que crece en forma recta y alcanza
una altura de entre 1 y 2 metros. El período vegetativo generalmente es de 3 a
4 meses.
Esta planta oleaginosa proviene de la sabana del África tropical y fue llevada
hacia la India y China, donde se está cultivando en gran escala hoy en día. A
pesar de su adaptación ideal en lugares secos, el ajonjolí se puede cultivar
en lugares más húmedos, tropicales y subtropicales.
Es un alimento básico y se utiliza para elaborar aceite
En muchos países de África y Asia, el cultivo de ajonjolí como fruto
comercial incide porque es un producto alimenticio básico producido para el uso
diario, señala el gerente general de Bolsemilla, Mijail Loredo.
Una gran parte de la producción de ajonjolí se utiliza para la elaboración de
aceite comestible. El contenido de aceite está entre 40 y 60%, y las proteínas
oscilan entre 17 y 29%. El aceite producido del primer prensado en frío, se
encuentra entre los aceites comestibles más caros.
Loredo agrega que la buena calidad del aceite se obtiene esencialmente por el
alto contenido de ácido linoleico (35 a 41% del aceite total). Por sus
antioxidantes sesamina, el aceite de ajonjolí tiene larga duración, y no se
vuelve rancio.
El aceite de ajonjolí del segundo prensado en caliente, tiene después de la
extracción menor calidad que el aceite prensado en frío.
“El aceite se utiliza en la producción de jabones, pinturas, cosméticos y
productos farmacéuticos”, indicó el experto.
Hilton Heredia G.