A los ganaderos no les quedó otra alternativa que sumar entre sus costos de producción la seguridad privada para evitar el abigeato (robo de ganado), a cuyo ítem se destinan más de $us 300.000 anuales. Esta medida ya rinde frutos a los productores, porque las denuncias disminuyeron un 4% en el último año, según los datos de la Policía Técnica Judicial.
Cada año los productores cruceños sufren la pérdida de hasta 6.000 cabezas de ganado, es decir más de $us 2,2 millones anuales, porque los ladrones prefieren animales de alta calidad genética. “Santa Cruz es un departamento extenso y por ello se gastan más de $us 300.000 anuales para cuidar las haciendas”, indicó Hernán Vaca Coimbra, presidente de la Asociación de Ganaderos de Ichilo (Agalei).
Las provincias más afectadas son: Obispo Santistevan (Montero), Warnes y Andrés Ibáñez, según la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz). Las asociaciones más grandes gastan un promedio de $us 4.000 mensuales contratando guardias privados, seguro médico, rondas nocturnas en vehículos, en equipos de comunicación y construyendo puestos de control, entre otros.
En otras zonas gozan del apoyo de la Policía, y un efectivo acompaña los patrullajes. Rudiger Trepp, presidente de la Asociación de Ganaderos del Norte (Aganorte), señaló que la defensa del ganado es una iniciativa que empezó en Portachuelo y que ahora la desarrollan también en Montero. “La mayor dificultad es controlar las rutas asfaltadas, pero estamos tomando algunas medidas que obviamente no podemos anunciar”, aseguró.
Además del robo de ganado, los ladrones también se llevan las motobombas y los tractores. “En Montero nos vemos afectados por el robo de productos químicos, éso lo hace la gente que trabaja en motocicletas, pero también le buscaremos una solución a éso.”
Por su parte, Jorge Prestel, presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), solicitó al Gobierno que brinde mayores garantías a la inversión. “Ahora, los abigeos no se conforman con robar, vimos que recién perdió la vida un joven ganadero”, afirmó.
Santa Cruz encabeza los casos de abigeato. En el año 2002 registró 93 denuncias, en comparación con La Paz donde hubo 6, Oruro 5, y Cochabamba y Potosí 1.
En Beni y Pando la situación es más alarmante, los productores pierden hasta $us 7 millones al año por este delito, pese a que efectúan controles internos en las estancias. El productor beniano, Roberto Yáñez, vicepresidente de la Confederación Agropecuaria Nacional, sostuvo que el flagelo del abigeato azota a todos los ganaderos del país. “Lamentablemente, el Nuevo Código de Procedimiento Penal es demasiado benevolente y permite que los delincuentes no tengan el castigo que se merecen”, afirmó el dirigente.

No hay detenidos que purguen condena

Santa Cruz es el departamento más afectado por el robo de ganado, sin embargo, de manera contradictoria no hay detenidos que purguen condenas por este delito. “La parte legal deja muchas puertas de salida y si no encuentran a los delincuentes con las manos en la masa se los libera”, explicó Rudiger Trepp, presidente de la Asociación de Ganaderos del Norte.
Los hacendados consideran que sólo gastan tiempo y dinero con la denuncia y al final el ladrón termina negociando con el juez. “En Montero se conoce a los delincuentes, pero nada se hace”, lamentó.
Consultado acerca de los vacíos legales en los temas de abigeato, el abogado Orlando Parada, precisó; que para un caso concreto nunca habrá una normativa directa. “Somos el país de la matufia y en el abigeato se requieren elementos probatorios, pero el productor no tiene registros propios al día de su ganado”, resaltó.
En Argentina, gracias a un programa de la Universidad Nacional de La Plata, se resolvieron 60 casos de abigeato. La Facultad de Ciencias Veterinarias analizó 250 muestras biológicas enviadas por fiscales o investigadores policiales, que permitieron encontrar la carne robada e identificar a los responsables de los delitos. Los investigadores tipificaron el ADN de restos de animales dejados en los campos tras la faena clandestina y compararon esos resultados con los cortes de carne que se vendían en las carnicerías.
Por su parte, el comandante departamental de la Policía Técnica Judicial, Cnel. Humberto Gutiérrez, sostuvo que la falta de personal frena el control en las áreas rurales.

Carla Paz Vargas