Al cierre de esta edición, las negociaciones entre la Federación Nacional de Remolacheros (Fenare) e Iansa, para fijar los precios de la remolacha para este año, se encontraban cercanas a finalizar.
El presidente de Fenare, Jorge Guzmán, confirmó ayer que se encuentran en la última etapa, la que podría resolverse en los próximos días. “Estamos en medio de una negociación y espero que sean los últimos pasos”, dijo. Sobre la inclusión de Felipe Montt, director de CTC, como asesor de Fenare, indicó que la “idea de incluirlo en la negociación busca tener claridad en torno a los números, para fijar nuestra postura y acercar posiciones con bases técnicas”.
Trascendió que los rangos de precios que se manejan son entre US$ 40 y US$ 44 por tonelada de remolacha limpia.
Los agricultores manifestaron decepción por los precios alcanzados para las cosechas otoñales, de US$ 41 por tonelada, frente a los US$ 45 por tonelada conseguidos en 2003 y acusaron a Iansa de haber desconocido el acuerdo para mantener los precios a los que se llegó en el marco de las negociaciones que obliga la ley que fija las bandas de precios para el azúcar.
Lo mismo señalaron los diputados Alejandra Sepúlveda y José Ramón Barros. Ellos indicaron que la compañía habría vulnerado el “espíritu” del acuerdo por el cual se aprobó la banda de precios.