La suba de la soja que tanto festejamos llegó en Chicago para el contrato Mayo 2004 a 10,64 dólares por bushel, lo que equivale a 390 dólares por tonelada. Esto duplica exactamente el precio de 5,32 dólares por bushel para el contrato más cercano visto hace muy poco, en Julio de 2003. Al 27 de Mayo de 2004 el contrato de soja más cercano en Chicago, Julio de 2004, cotizó en una sesión de límite abajo, a 8,22 dólares por bushel, o sea una caída de 2.42 dólares por bushel u 89 dólares por tonelada, lo que equivale a una caída del 45% de la suba registrada en el último año. Eso es lo que ocurrió con la soja en los últimos días.

Hoy en el mercado argentino vemos precios que rondan los 500 pesos, un 29% de caída desde los famosos 700 pesos que vimos 2 a 3 semanas atrás.

El entorno de la gran baja

El primer ladrillo que fundamenta una enorme baja es una gran producción de soja en EEUU este año, ya que el USDA indicó a principios de este mes que es posible una producción doméstica de 81 millones de toneladas, lo que equivaldría a un 23% más soja que la reducida campaña 2003. Como si esto fuera poco, se prevé una expansión en el área sembrada con soja en toda Sudamérica, que podría llegar a los 114 millones de toneladas, lo que coincidentemente, también equivale a un aumento del 23% de la producción para estas latitudes.

La demanda de soja en Estados Unidos está cayendo domésticamente y sus exportaciones también fundamentalmente debido a la gran cosecha sudamericana, por más que hayan habido reducciones de volumen de último momento. Incluso Sudamérica estaría exportando harina y aceite de soja a Estados Unidos mismo. China muestra repentinamente todo tipo de dificultades financieras para honrar las operaciones de compra de soja a altos precios; habrían más de 2 millones de toneladas de soja compradas que los Chinos no podrían recibir, y que irían a algún destino alternativo, reduciendo la demanda importadora global de ahora en más. Los stocks finales estadounidenses al 1ro de septiembre de este año subirían en este escenario a más de 5,4 millones de toneladas. Vale la pena recordar que en la campaña 2001/02, cuando los stocks finales eran de 5,66 millones de toneladas, el precio promedio de soja a los chacareros estadounidenses fué de 4,38 dólares por bushel, o 161 dólares por tonelada . Para darnos una idea de lo que eso significaría hipotéticamente en Argentina, debemos descontarle a ese valor la prima entre Chicago y los puertos argentinos, y aún restarle el 23,5% de retenciones explícitas que están vigentes hoy. Un escenario tan malo como ese, daría una soja al valor exacto de lo que vale el trigo enero 2005 hoy, o sea 107 dólares por tonelada.

Es prematuro pensar que esos precios se darán inexorablemente. Pero si analizamos lo que ocurrió con los precios en los últimos 30 años, veremos que los precios superiores a 10 dólares por bushel nunca duraron muchos días. Todo esto nos impulsa a no postergar más la decisión de tomar decisiones defensivas, para ponerle un piso de precio a la soja que con tantas ilusiones hemos sembrado y cosechado.

Mirando hacia adelante

Pero el pasado es irreversible. Ahora hay que mirar para adelante, para poder actuar con la mayor prudencia, aún cuando no nos guste la píldora que tengamos que tomar. Es peor la enfermedad que el remedio, si analizamos un escenario mundial bajo los siguientes parámetros:

Una forma simple de ponerle un piso y un techo al precio es directamente vender a los precios actuales, alrededor de 500 pesos la tonelada, lo cual al día de hoy tiene un sabor más que amargo. Otra forma de ponerle un piso al precio es utilizar opciones, apuntando a conformar un put comprado. El Mercado a Término ofrece una posición Julio 2004 que tiene muy poca liquidez en opciones y además, las opciones de julio tienen una erosión del valor tiempo de la prima muy acelerada en estos días. Y los demás meses en el Mercado local no ofrecen ningun volumen digno de ser tomado seriamente para opciones. Por eso queda la única alternativa de comprar puts en Chicago, que ofrece buena liquidez para casi todos los meses que opera. O sea, la disyuntiva sería entre puts de Agosto en Chicago o de Noviembre en Chicago. Ambos meses serán muy sensibles al mercado climático ineludible de junio y julio que vienen. Pero las opciones de Agosto vencen a fin de Julio, antes que esté definida la cosecha, y ya están también depreciándose mucho por el correr de los días. Y las opciones de Noviembre tienen una volatilidad implícita considerable. Una alternativa sería comprar puts de agosto en Chicago y luego rolearlos a Noviembre, con los consiguientes gastos de entrada y salida. Otra alternativa quizás mejor sería comprar directamente puts de noviembre que cubren en su totalidad la campaña sojera estadounidense 2004, con las subas y bajas que son predecibles a ojos cerrados, y tienen el aliciente que normalmente las primas argentinas se achican hacia fin de año, lo que quiere decir que los precios domésticos pueden subir en relación a la posición noviembre, tanto como para retribuirnos por las altas primas que paguemos hoy por opciones de un mes lejano. Una alternativa a tomar en cuenta es sobrecomprarse en volumen puts de noviembre en Chicago con precios de ejercicio bajo, y primas bajas, en vez de gastar una suma similar en puts de precios de ejercicio alto. Si el mercado desciende muy bruscamente, nos encontraremos con la grata sorpresa de contar con un gran volumen de puts que se valorizan y nos resarcen de la baja que pueda registrarse.

Lo único que no podemos permitirnos es quedarnos llorando sobre la leche (de soja) derramada.

Saludos,

Alfonso Ruiz Guiñazú - Capdevielle Kay y Cia SA