El mayor consumo de energía eléctrica será penalizado con un cargo de, como
mínimo, el 100%, es decir, el doble de lo que el Gobierno anunció hace apenas
una semana por medio de avisos en los diarios. Esto significaría un impacto
total del 11 por ciento en la factura de los usuarios. Las medidas fueron
confirmadas a LA NACION por fuentes oficiales que trabajan directamente sobre el
Plan de Uso Racional de la Energía (PURE).
También se analizan medidas para que tanto la administración nacional como en
las provincias se ahorre al menos el 15 por ciento del consumo de energía
eléctrica. Esta semana se realizará una reunión entre la Secretaría de Energía y
los secretarios provinciales de Energía para consensuar el sistema de premios y
castigos que se implementará en todo el país. A diferencia del gas, que tiene un
único ente regulador, el sistema eléctrico argentino está dividido por
jurisdicciones provinciales.
El recargo se aplicará en el caso de aquellos usuarios cuya factura bimestral
exceda los 600 kilovatios hora (kWh) por bimestre y no ahorren al menos el 5% de
lo que gastaron el año pasado. Por ejemplo: Antonia Portaneri gasta, en una casa
de 150 metros cuadrados en Capital, con dos dormitorios y un equipamiento
estándar, 655 kWh por bimestre. En plata, es una factura de 54,61 pesos,
impuestos incluidos. La tarifa de energía es de 26,20 pesos, esto es 0,0400 el
kWh (el resto son impuestos por 11,94 pesos y el cargo fijo, de 16,47 pesos).
Portaneri deberá ahorrar el 5%, en relación con el mismo bimestre del año
pasado. Si consume de más deberá pagar un recargo de, como mínimo, 100% sobre
cada kWh demandado. Es decir, deberá consumir 622 kWh. Si demanda, por ejemplo,
700 kWh, pagaría 6,24 pesos por los 78 kWh de más. En el monto global de la
factura, representa un incremento del 11 por ciento. Según estimaciones del
sector, en la Argentina hay cerca de 1,5 millones de casas de familia que se
encuentran dentro de ese nivel de consumo (más de 600 kWh), que deberán achicar
su demanda si no quieren pagar de más. En el caso de aquellos usuarios que
tienen un consumo bimestral inferior a los 600 kWh, no sufrirán aumentos en sus
facturas aunque demanden más. En estos casos, de todos modos, se busca
incentivar el ahorro: si reducen su consumo en un 10 por ciento, en la próxima
factura recibirán una bonificación de la misma magnitud.
El PURE también estableció penalidades para quienes consumieron más de 1000
metros cúbicos de gas en 2003. En ese caso, si ahora gastan más que del 95 por
ciento del año anterior, el incremento será de entre el 35 al 40 por ciento en
el valor del metro cúbico.
Con el plan que se puso en marcha en Brasil para paliar la crisis energética por
falta de agua en las represas, entre junio de 2001 y febrero de 2002 el objetivo
era alcanzar un ahorro del 17,5 por ciento del consumo en las casas de familia.
Finalmente, gracias al fuerte apoyo y concientización que se logró, el ahorro
alcanzó el 20 por ciento.
Tiempo de definiciones
El plan de racionamiento se basó en fuertes multas: el usuario que no cumplía
esa meta recibía un doble castigo, ya que se le aumentaba el precio de la luz
entre 50 por ciento y 200 por ciento (si el consumo superaba los 200 o los 500
kilovatios por mes, respectivamente). Además, se le cortaba la electricidad
durante tres días. Si el cliente aún así no restringía en el uso de energía,
tenía que prepararse para un segundo corte, pero esta vez de 6 días. Por parte
del Estado, el alumbrado público se redujo un 50 por ciento. "Este punto es
especialmente sensible en la Argentina ya que los problemas de inseguridad hacen
difícil que se ponga en marcha una reducción de la iluminación de las calles",
admitió una fuente que sigue de cerca el diseño del plan de ahorro.
Las medidas serán definidas el próximo miércoles 12, durante la reunión que
mantendrán todos los representantes provinciales con los funcionarios de la
Secretaría de Energía nacional.
Otras medidas que se evalúan son la reprogramación horaria de los espectáculos
deportivos y culturales que se hacen a la noche y una fuerte campaña de ahorro
en dependencias estatales. "La reducción del consumo debería empezar al menos
con un 15 por ciento", confió una fuente responsable de estudiar la situación.
Sin embargo, se espera que cada provincia adapte las medidas a su realidad.
Por Josefina Giglio
De la Redacción de LA NACION