NUEVA YORK (De un enviado especial).- Desde los Estados Unidos, el presidente
Néstor Kirchner volvió ayer a cargar contra las empresas petroleras y ratificó
su opinión de que "llevaron todas las inversiones al petróleo por la alta
rentabilidad y la caída del precio del gas". En declaraciones a la prensa
formuladas horas antes de partir de regreso a Buenos Aires, tras una gira de
cuatro días por esta ciudad y Washington, Kirchner reiteró que las petroleras
"frenaron y paralizaron los pozos para mejorar las tarifas" y dijo que "es el
Estado el que tiene que regular" el mercado energético.
El Presidente dijo que la futura empresa estatal Enarsa "tendrá una importante
participación en la ecuación energética, como tienen otros países como Chile y
Brasil". Sin embargo, no quiso precisar mayores detalles sobre los alcances que
tendrá la nueva compañía. "Eso se sabrá la semana próxima", insistió.
Las nuevas críticas de Kirchner se conocieron apenas unas horas después de que
el mandatario cargara contra Repsol YPF por una supuesta falta de inversiones.
Esta vez, sin embargo, Kirchner no mencionó a ninguna empresa en forma expresa y
sólo se refirió a las "petroleras".
Kirchner también defendió el sistema de audiencias públicas para definir las
tarifas de los servicios públicos, aunque advirtió que incidentes como los
ocurridos anteayer en la reunión del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas)
pueden deslegitimizarlas. "Me parece bárbaro que se planteen todas las
diferencias, pero en convivencia; hay que entender las diferencias en la
Argentina. Las audiencias son muy importantes para el sistema democrático, como
en otras partes del mundo", expuso el Presidente.
Bajar el tono
Pese a las nuevas críticas oficiales, en Repsol YPF decidieron bajarle el tono a
la polémica y desde España la empresa ratificó que mantendrá sus planes de
inversión en la Argentina. La petrolera seguirá invirtiendo "en el desarrollo de
la actividad gasista en la Argentina para acompañar el crecimiento de la demanda
que se genere por la mayor actividad económica del país", señaló un vocero de la
compañía en Madrid. La petrolera, según la misma fuente, está "acelerando" la
exploración de gas.
El conflicto entre Kirchner y Repsol se había desatado el último miércoles,
cuando el presidente argentino atacó públicamente contra la petrolera española.
Durante una charla abierta al público con el prestigioso economista Paul Krugman,
en la New School University en Nueva York, Kirchner había calificado como "una
falta de respeto hacia la Argentina" la actitud de la empresa, con el argumento
de que, pese a haber ganado US$ 2600 millones en 2003 por sus operaciones en el
país, no habría realizado las inversiones necesarias para asegurar la buena
provisión de servicios.
El defensor del pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, envió ayer una nota al
Enargas para expresarle su opinión acerca del aumento del precio del gas en boca
de pozo. "Las productoras no realizaron nuevas exploraciones para ampliar las
reservas disponibles", expresó en referencia al período 1994-20002, en
coincidencia con el ataque del Gobierno contra las petroleras.