Si bien para la mayoría de los sectores agropecuarios la falta de lluvias complica día a día sus producciones, en el caso de las frutas y verduras el panorama, hasta el presente, es normal comentó el presidente de la Confederación Granjera del Uruguay (CGU), Remo Di Leonardi.

El titular de la gremial afirmó que para su sector la situación no es “tan cruda como se pinta”, a pesar de que admitió que es “algo compleja”. “No hay desabastecimiento de productos y no vemos que en el futuro se presente algún tipo de inconvenientes”.

Indicó que la situación comenzó a ser crítica a partir de fines de marzo, no obstante, el sector trabaja mucho con riego.

Recordó que el precio de la acelga que recibe el horticultor es de 20 a 30 pesos la docena, hay una cosecha récord de cebolla y buena producción de boniatos.

Manifestó que las subas puntuales que se puedan producir, son como consecuencia de los incrementos en los costos que tienen los productores, fundamentalmente al absorber los que se produjeron en la energía eléctrica y los combustibles. “Hay mucho temor en el sector que a raíz de la sequía se produzca una nueva suba en las tarifas de UTE”.

Di Leonardi estableció que en el sector de la fruticultura están finalizando las cosechas, con frutas de muy buena calidad, y en lo que refiere a la horticultura, se produjeron en el norte del país siembras récord de zanahorias debido a las muy buenas reservas de agua que poseen, las que ingresarán al mercado a partir de mediados de mayo.

En cuanto a la papa, explicó que las siembras han sido muy buenas, “más allá de la situación de precios que son históricamente bajos”.

Agregó que el área de siembra de otoño se realizó con semilla nacional, no descartando que se pueda producir algún problema de calidad, considerando que se podrá realizar una evaluación más precisa a partir del mes de junio.

Reiteró que no se producirá un resentimiento en el abastecimiento “porque siempre el que paga las consecuencias es el productor”.

Contrabando

Consultado el titular de la CGU sobre si se registran ingresos de productos de granja de contrabando, señaló que es un proceso natural de los precios de la región. “Afortunadamente para Uruguay algunas frutas y verduras se encuentran más altas que en el país. Los mayores problemas se presentan por el ingreso ilegal de animales de granja como huevos, pollos y cerdos”.

Destacó el trabajo que realizan quienes están a cargo de los controles, lo que sumado a la coyuntura regional en materia de precios, no da para arriesgarse.

Para Di Leonardi, el hecho de que existan excedentes de algunos rubros como cebolla, “no se puede pasar de las sombras a la luz, debido a que recién se está saliendo de una importante recesión y la infraestructura productiva quedó destrozada”.

Admitió que la coyuntura regional es favorable, pero advirtió que el tema no es sencillo ya que deben tenerse mercados y seguridad de cobro. A pesar de ello, dijo, las colocaciones en el exterior han ido creciendo, fundamentalmente en rubros como cebollas, manzanas y peras. “La situación del productor continúa siendo muy delicada porque recibe precios de 10 años atrás, que no han acompañado el incremento de los costos productivos como el de la energía eléctrica y los combustibles”.

Endeudamiento

Subrayó que el endeudamiento no tiene solución para el sector en tanto sigan comercializándose los productos a los valores actuales. Expresó que es un sector que se está separando de los estratos sociales: “Hay gente que ya perdió el tren y otros están quedando por el camino. Es un sector que está muy dividido socialmente en cuanto a su poder de inversión y trabajo”.

Finalizó diciendo que hay 1.500 familias fuertemente endeudadas, de las cuales más del 95% no se encuentra en condiciones de hacer frente al servicio de deuda, porque han perdido inversión, los precios del mercado interno no dan y para exportar, hay costos de infraestructura y logística a los que es muy difícil acceder.