La industria frigorífica negó ayer que el sector evada el pago del impuesto a los ingresos brutos, como había denunciado el subsecretario de Ingresos Públicos bonaerense, Santiago Montoya.

El funcionario había dicho que la subsecretaría a su cargo había solicitado ante la Justicia la quiebra de cinco frigoríficos que mantienen una deuda por 3,5 millones de pesos con la provincia "por haberse declarado en rebeldía fiscal, al negarse a abonar lo que corresponde en concepto del impuesto sobre los ingresos brutos". Y remató que "si en la provincia de Buenos Aires hay un sector que históricamente es evasor, ése es el de la industria cárnica..."

"No es evasión, es no pago", respondió ayer el presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, al ser consultado por LA NACION.

El dirigente agregó que "la industria no paga un impuesto que es inconstitucional". Cabe recordar que la provincia de Buenos Aires había firmado en agosto de 1993 el pacto fiscal por el que, entre otros aspectos, se dispuso la exención del impuesto a los ingresos brutos a la producción primaria.

Pero el 6 de enero del año pasado la provincia de Buenos Aires suspendió por ley dicha exención para ciertas actividades, entre ellas la industria frigorífica del consumo.

Ante esta situación las empresas presentaron un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para no innovar.

Las declaraciones de Montoya no cayeron bien entre los empresarios frigoríficos, justo en momentos en que las partes vienen negociando una salida al conflicto con el ministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero.