Indicó que actualmente el precio de los novillos se ubica entre U$S 0,80 a
U$S 0,82 el kilo, lo que a la carne (segunda balanza) significa 1,50 el kilo.
“Estimo que el valor de los novillos no descienda más, lo que es importante,
y de acá en más comenzará a subir lenta pero progresivamente hasta ubicarse
entre U$S 0,87 o U$S 0,88 el kilo”.
Agregó que no debe esperarse un salto de 7 u 8 centavos de una semana para la
otra.
Consultado el operador de mercado si los U$S 0,88 pueden ser el “techo” en
materia de valores, manifestó que el mismo no existe porque se depende mucho de
los mercados, además de lo que pueda pasar con nuestros vecinos.
“Hoy el precio del ganado, tanto en Argentina como en Brasil, es inferior al
nuestro, pero en estos países, los valores tanto bajan rápidamente como suben
debido a que sus mercados internos son muy diferentes”, sostuvo.
Olaso afirmó que pese a los problemas de clima que se ha soportado,
fundamentalmente en el último mes, el valor de las haciendas no ha sufrido una
baja importante, considerando que el descenso fue de 5 centavos de dólar, “lo
que representa menos del 10% de su precio anterior”.
En cuanto al panorama actual, el consignatario señaló que el mercado se
encuentra ofrecido, pese a lo cual la industria frigorífica absorbe la
importante oferta.
“La categoría más demandada es el novillo pesado, pero hoy se colocan todas;
en tanto no existe oferta por los lanares. La reposición no ha sufrido bajas
importantes en los precios, y de llover en los próximos días, se mantendrá
una comercialización normal”, expresó.
Destacó que la semana pasada se volvió a batir el récord de animales faenados
al superarse las 48.000 cabezas vacunas.
“La gente ha tenido que desprenderse de los ganados, pero considero que a este
ritmo de faena no se puede continuar porque no hay ganado para mantenerlo”,
subrayó.
Acotó que los productores no han especulado con el precio del ganado, ya que
antes de esperar un mejor precio demorando la carga, prefirió cerrar los
negocios a un menor precio.
Consideró que a raíz de los problemas climáticos son escasas las
posibilidades de obtener forraje, las praderas demorarán en venir, por lo que
consecuentemente se demorarán los engordes.
Sobre la eventualidad de la apertura del mercado mexicano, indicó que ello no
hará variar el precio de las haciendas.
Ante este panorama Olaso finalizó diciendo que existen firmes perspectivas de
que este año el período de poszafra sea mayor al del año anterior.
VALORES INCAMBIADOS
Por su parte, el presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado
(ACG) Alejandro Nicolich comentó que la gremial decidió mantener los precios
de las haciendas sin variantes.
Precisó que los precios para los novillos especiales en segunda balanza, tanto
para exportación como para abasto, se ubican en U$S 1,46 el kilo al contado y
U$S 1,50 el kilo con plazo, en tanto en pie se fijaron en U$S 0,78 y U$S 0,80
para los de abasto y U$S 0,78 y U$S 0,81 para los de exportación el kilo, para
las modalidades mencionadas.
Agregó que las vacas especiales, pesadas, U$S 0,66 el kilo en pie al contado y
con plazo U$S 0,69, en tanto en segunda balanza se pagan U$S 1,34 y U$S 1,38 el
kilo en segunda balanza, contado y con plazo respectivamente.
El titular de la ACG estimó que de mantenerse la situación imperante,
dependerá del clima, debido a que la sequía es muy importante. “Algunos
productores pueden mantener los animales en el campo hasta que aparezcan las
lluvias, pero la mayoría, de mantenerse la seca, incrementará la oferta y la
demanda pasará valores a la baja”.
Afirmó que los frigoríficos que han cubierto sus necesidades de hacienda,
comienzan a ofrecer precios más bajos por las mismas.