La inflación tuvo un leve repunte y cerró marzo con un alza del 0,6%, con lo que en los primeros tres meses del año acumula un incremento del 1,1 por ciento. Los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) no dejaron de causar cierta sorpresa entre algunos economistas privados, especialmente por la baja registrada en la canasta básica de alimentos. Según las mediciones oficiales, los alimentos que integran la dieta necesaria para un hombre adulto de entre 30 y 59 años, en marzo tuvieron una baja del 0,1%, aunque desde diciembre de 2001 acumulan un incremento del 75,4 por ciento.

La baja de la canasta básica contrasta no sólo con la mayoría de las estimaciones de consultoras y asociaciones de consumidores (que en los últimos días denunciaron fuertes aumentos en algunos productos clave, como la carne, el pan y las gaseosas), sino también con la evolución que tuvo la categoría alimentos en la propia medición del Indec. Según el organismo oficial, el rubro alimentos en marzo registró un alza del 0,4%, aunque gran parte de la suba se explica por los productos consumidos fuera del hogar (es decir, la comida consumida en restaurantes).

Por una política implementada por el Ministerio de Economía desde hace unos meses, en el Indec no hacen más comentarios a la prensa sobre los resultados de sus mediciones, razón por la cual no se pueden conocer los argumentos oficiales que explican este comportamiento de los precios. Igualmente, en el sector privado alertaron sobre la dispar evolución que registraron distintas categorías de alimentos.

Básicamente, lo que destacan los economistas es que en marzo hubo bajas en productos cuyos precios fluctúan por razones estacionales -como las frutas, que cayeron un 5,8% y las verduras, que descendieron un 4,9%-, mientras que el resto de las categorías cerró el mes con alzas, que son más estructurales y no se explican por el cambio de temporada. En este sentido, los aumentos fueron encabezados por las bebidas alcohólicas (3,5%), la carne (2,4%), los aceites (0,9%) y los lácteos (0,4%).

"Hay que diferenciar entre los aumentos estacionales y los más estructurales. Por ejemplo, las subas registradas en indumentaria y educación difícilmente se tiendan a repetir en los próximos meses, en cambio son mucho más preocupantes las alzas en carnes o bebidas que pueden ser más sostenidas en el tiempo", dijo Vanessa Broda, economista del estudio MAM Broda & Asociados.

Más allá de la particular evolución de los alimentos y la canasta básica, en marzo las subas de precios fueron lideradas por el rubro indumentaria, que tuvo un alza del 6,8%; la salud, que como producto de los aumentos en los servicios de medicina prepaga tuvo un incremento del 2,1%; y la educación, con un alza del 2 por ciento. Sin embargo, estos incrementos fueron compensados, aunque sea parcialmente, por una baja del 4% en el rubro de entretenimientos.

Para este mes los analistas advirtieron que no se esperan grandes cambios. "La inflación de abril va a reflejar los aumentos parciales que hubo en taxis y cigarrillos y también se advierten nuevas alzas en carnes y pescados, con lo que esperamos una suba en el costo de vida del orden del 0,6%", señaló Gabriela Nudel, economista de la Fundación Capital.

Por su parte, en el instituto Ieral de la Fundación Mediterránea también destacan que en los próximos meses no se producirán fuertes subas en el costo de vida. "Los cambios de precios están más ligados a temas estacionales que a una suba sostenida en los niveles de precios, y a lo sumo lo que se está viendo es una recuperación de los márgenes de la cadena minorista por la mejora de la demanda", expresó Nadin Argañaraz, presidente del Ieral.

Impacto mayorista

En marzo, los precios mayoristas tuvieron un comportamiento similar a los minoristas y también cerraron con un alza del 0,6%, con lo que acumulan en el primer trimestre de 2004 un incremento del 1,6 por ciento.

En este caso, el incremento se explica en gran parte por el aumento dispuesto por el Gobierno en las tarifas del servicio eléctrico para la industria y los cliente no residenciales, que derivó en un alza del 0,9% en el costo eléctrico para las empresas.

En carpeta, además, está el aumento que ya fue anunciado para la tarifa del gas y que entraría en vigor en un plazo de un mes.

Por Alfredo Sainz
De la Redacción de LA NACION