Lanzamiento de la Campaña Gruesa 2026/27 + III Outlook Mercosur - 22 de septiembre de 2026
Muy buenos días a todos.
En nombre de la Bolsa de Cereales quiero darles la bienvenida y agradecerles especialmente que nos acompañen una vez más en este Lanzamiento de la Campaña Gruesa 2026/27.
Saludo a las autoridades nacionales y provinciales, a los representantes de Brasil y de los organismos internacionales que hoy nos acompañan, a las entidades de la cadena agroindustrial, productores, empresas, socios de nuestra institución, colaboradores de nuestra red de estimaciones agrícolas, periodistas y amigos de la Bolsa.
Para nosotros este encuentro tiene un significado especial.
Hace diez años que el lanzamiento de campaña se fue consolidando como uno de los grandes puntos de encuentro de nuestra cadena.
Y creo que eso expresa bastante bien lo que pretendemos que sea la Bolsa de Cereales: no solamente una institución que produce información o presta servicios, sino un ámbito donde el sector pueda encontrarse, intercambiar información, discutir ideas y construir agendas comunes.
Hoy volvemos a hacerlo en un momento particularmente interesante.
Estamos iniciando una nueva campaña con oportunidades importantes, pero también con interrogantes. Qué vamos a sembrar, cuánto podemos producir, cómo nos va a acompañar el clima, qué podemos esperar de los mercados y de los precios, son algunas de las preguntas que vamos a intentar responder esta mañana.
Pero queremos también mirar más allá de la coyuntura.
Por eso este año volvemos a integrar al lanzamiento el III Outlook Mercosur, un trabajo que venimos construyendo junto con instituciones y equipos de la región para preguntarnos dónde puede estar el agro del Mercosur dentro de diez años.
Creemos profundamente en este tipo de ejercicios.
Porque pensar a diez años nos obliga a salir de la urgencia cotidiana. Nos permite trabajar con datos, construir escenarios, identificar oportunidades y restricciones y, fundamentalmente, generar capacidades para diseñar mejores políticas públicas y mejores decisiones privadas.
También nos permite pensar al Mercosur no solamente como un espacio comercial, sino como una de las grandes regiones productoras de alimentos, energía y biomasa del mundo, con enormes posibilidades de crecimiento y de una mayor integración.
En Argentina estamos atravesando un proceso de cambios económicos y regulatorios muy significativo.
Desde la Bolsa hemos valorado especialmente aquellas decisiones que apuntan a ordenar la macroeconomía, reducir impuestos distorsivos, simplificar regulaciones, facilitar el comercio y darle mayor previsibilidad a la inversión y a la producción.
En materia de derechos de exportación hemos visto avances concretos.
Y permítanme recordar algo que para esta casa tuvo un significado especial.
En mayo tuvimos el honor de recibir al Presidente Javier Milei en nuestro 172° aniversario. Y fue justamente en esta Bolsa donde anunció una nueva reducción de los derechos de exportación con un sendero de reducción para los principales granos.
Lo dijimos ese día y lo reiteramos hoy: valoramos cada paso que se dé en la reducción de los derechos de exportación.
Creemos que avanzar progresivamente hacia su eliminación es fundamental. No solamente porque mejora el resultado del productor, sino porque genera mejores incentivos para producir, invertir, incorporar tecnología y exportar.
Y cuando el agro produce más, ese crecimiento se extiende mucho más allá de la tranquera.
Sabemos también que el camino no termina ahí.
Argentina necesita seguir trabajando sobre competitividad, infraestructura y logística, financiamiento, acceso a mercados, simplificación tributaria y regulatoria, innovación, propiedad intelectual y previsibilidad para las inversiones.
Y en muchos de esos temas hemos encontrado durante estos meses canales de diálogo y trabajo muy activos con el Gobierno Nacional.
No quiero hacer una enumeración de reuniones, pero sí destacar algo que para nosotros es importante: hemos podido llevar propuestas concretas, sentarnos a discutirlas y trabajar técnicamente con distintas áreas del Estado en una agenda para crecer.
Uno de esos temas es la agenda de semillas, innovación y propiedad intelectual.
Tenemos por delante la oportunidad de construir un esquema mejor que el actual, y creemos que es muy importante que ese camino se esté trabajando con la participación de toda la cadena de valor.
El objetivo debería ser claro: generar mejores incentivos para la inversión y la innovación, para que mejores semillas y tecnologías lleguen al productor y nos permitan producir más.
Y esto no es solamente una agenda de los semilleros o de los productores.
Cuando incorporamos mejor genética, aumentamos los rendimientos y ampliamos la producción, se beneficia toda la cadena: productores, acopios, corredores, cooperativas, quienes industrializan y quienes exportan, las empresas de insumos y los profesionales que asesoran.
Por eso debemos seguir trabajando para encontrar un esquema equilibrado, moderno y posible, donde la innovación encuentre incentivos, la tecnología llegue al productor y el crecimiento genere oportunidades para todos los eslabones.
Otra agenda particularmente importante es la de las Buenas Prácticas Agropecuarias.
Desde la RedBPA venimos trabajando desde hace muchos años para construir consensos entre los distintos actores de la cadena y generar propuestas que permitan compatibilizar producción, cuidado del ambiente y de la salud, y reglas claras basadas en criterios técnicos y científicos.
Ese trabajo permitió alcanzar un amplio consenso dentro del sector privado y avanzar técnicamente junto con la Secretaría de Agricultura en una propuesta que constituye una muy buena base para dar respuesta a un tema que lleva demasiado tiempo pendiente. La construcción de consensos de la RedBPA y el carácter público-privado del proceso ya fue alcanzado y por eso creemos que es muy importante que el Congreso avance en su tratamiento para transformar dicho consenso en una política pública.
También estamos impulsando una agenda de digitalización y simplificación de los instrumentos comerciales.
Hay espacio para modernizar herramientas que fueron fundamentales para el comercio agropecuario, aprovechando las posibilidades que hoy ofrecen la tecnología y una mayor integración de la información.
Esto puede tener un impacto especialmente importante sobre el financiamiento de la producción. Necesitamos instrumentos más ágiles, simples y seguros, que permitan transformar mejor los activos y la producción futura del agro en respaldo para acceder al crédito.
Estamos trabajando, entre otros temas, sobre la modernización de herramientas como la prenda de cultivos, buscando eliminar trabas que hoy dificultan su utilización y avanzar hacia esquemas digitales que reduzcan costos, tiempos y burocracia.
También quiero destacar una muy buena noticia de estas últimas horas en una agenda que consideramos estratégica: los biocombustibles.
El jueves pasado el Senado de la Nación dio media sanción al proyecto de una nueva Ley de Biocombustibles, dando un paso muy importante en una agenda que la agroindustria viene impulsando desde hace tiempo.
Desde la Bolsa de Cereales celebramos este avance. Argentina tiene una enorme oportunidad para transformar una mayor producción de soja, maíz y caña de azúcar en más agregado de valor, más inversiones, más empleo en el interior y una mayor participación de las energías renovables en nuestra matriz energética.
Ahora esperamos que la Cámara de Diputados pueda avanzar con su tratamiento y completar la sanción de este nuevo marco regulatorio. Creemos que contar con reglas de largo plazo que incentiven la inversión y permitan aprovechar plenamente nuestras ventajas productivas es una muy buena noticia no solamente para el agro, sino para toda la economía argentina.
Crecer también exige competitividad. Todo nuestro potencial productivo tiene que poder llegar competitivamente a los mercados.
Si aspiramos a producir y exportar más durante la próxima década, necesitamos acompañar ese crecimiento con infraestructura y logística: mejores rutas, ferrocarriles, accesos a puertos y vías navegables.
La competitividad no termina en la tranquera.
Y necesitamos también seguir profundizando la apertura de mercados y la inserción internacional de nuestra agroindustria, eliminando barreras, construyendo acuerdos y buscando que Argentina pueda competir en cada vez más destinos y con productos de mayor valor agregado.
Al mismo tiempo, los mercados internacionales están cambiando rápidamente.
Tenemos nuevas configuraciones geopolíticas, cambios en las relaciones comerciales, nuevas demandas de los consumidores, bioenergía, nuevas tecnologías y requisitos crecientes de trazabilidad.
Por eso desde la Bolsa estamos trabajando también en herramientas como ViSeC y CRAV, buscando que la trazabilidad y la información sean una ventaja competitiva para la producción argentina y no simplemente una nueva carga administrativa.
Argentina tiene condiciones para hacerlo muy bien. Tenemos productores altamente tecnificados, conocimiento, capacidad empresarial, una extensa red científico-tecnológica y una agroindustria acostumbrada a competir internacionalmente.
Esta es, en definitiva, la lógica de la jornada que preparamos para hoy.
Primero vamos a mirar la campaña que empieza. Después vamos a ampliar el horizonte y preguntarnos qué puede ocurrir con el agro del Mercosur en los próximos diez años.
Vamos a escuchar también la visión de los gobiernos de Argentina y Brasil, porque buena parte del potencial que identifica el Outlook depende de las decisiones que tomemos como países y como región.
Y finalmente vamos a poner esa producción frente al mundo: comercio y geopolítica, bioenergía, sostenibilidad y trazabilidad, y nuevas tendencias en la demanda de alimentos.
Porque producir más es una parte de la historia. La otra es saber para qué mercados, bajo qué condiciones y con qué estrategia vamos a competir.
En la Bolsa creemos que nuestro aporte está justamente ahí: generar información confiable, construir herramientas, anticipar escenarios y, sobre todo, crear espacios de diálogo entre el sector público y el privado.
Esta casa tiene más de 170 años porque supo acompañar las transformaciones de la agricultura argentina.
Hoy nos toca hacerlo en un contexto distinto, con nuevas tecnologías, nuevas reglas, nuevos mercados y enormes oportunidades.
Tenemos los recursos, tenemos el conocimiento, tenemos la capacidad productiva y tenemos una cadena agroindustrial que ha demostrado una y otra vez que sabe responder cuando encuentra las condiciones adecuadas.
Muchas gracias nuevamente por acompañarnos.
Bienvenidos a la Bolsa de Cereales y que tengamos una excelente jornada.