El campo argentino parece haber recuperado parte del optimismo que había perdido durante los primeros meses de 2026. Pero detrás de la mejora de los números productivos y financieros aparece una pregunta que empieza a ganar relevancia de cara al próximo ciclo electoral: ¿el productor agropecuario volvería a elegir a Javier Milei si las elecciones fueran hoy?
No existe, al menos entre los relevamientos disponibles, una encuesta de 2026 que permita responder esa pregunta de manera directa para todo el universo de productores. Sin embargo, el Ag Barometer Austral, elaborado por la Universidad Austral, permite conocer con bastante precisión cómo está pensando actualmente una parte representativa de los productores, mientras que estudios como el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella y las mediciones de opinión pública de Giacobbe permiten poner ese comportamiento en contexto.
Y el resultado del cruce es interesante: el productor agropecuario muestra hoy un mayor optimismo económico, pero mantiene una mirada muy atenta sobre la política y sobre lo que pueda ocurrir después de 2027.
El dato que explica el humor del campo
La última medición del Ag Barometer Austral, correspondiente a mayo-junio de 2026, llevó el índice de confianza de los productores a 151 puntos, un salto del 14% respecto de la medición anterior.
El número quedó muy cerca del máximo histórico de 158 puntos registrado en noviembre de 2025, después de las elecciones legislativas de octubre.
El repunte no fue solamente una cuestión de expectativas.
El índice de condiciones presentes pasó de 108 a 125 puntos, mientras que las expectativas futuras alcanzaron 168 puntos. Además, el 65% de los productores consultados considera que su situación financiera mejorará durante los próximos 12 meses y el 81% cree que al sector agropecuario le irá mejor en ese período.
Es decir: el productor está mirando el futuro con bastante más optimismo que algunos meses atrás.
Pero eso no significa que todos los problemas hayan desaparecido.
Retenciones: una de las claves para entender la relación con Milei
Hay un dato particularmente interesante dentro del relevamiento de la Universidad Austral.
El 44% de los productores considera que la permanencia de las retenciones es una variable clave que limita el aumento del valor de la tierra argentina, especialmente frente a países como Estados Unidos y Brasil.
A su vez, otro 44% considera que la reducción parcial de las retenciones anunciada por Javier Milei tendrá un impacto muy significativo sobre los resultados económicos de cultivos como soja, trigo, maíz y cebada.
En cambio, el 29% interpreta esos anuncios como medidas de carácter principalmente político, con poco impacto sobre los resultados económicos.
Ahí aparece uno de los principales puntos de contacto entre el productor y el Gobierno de Milei.
El campo no parece conformarse simplemente con que las retenciones bajen: una parte importante del sector espera que el proceso continúe.
De hecho, LA NACION recogió en mayo la valoración positiva que generó entre productores el anuncio de reducción de derechos de exportación, aunque con un reclamo concreto: avanzar más rápido hacia una menor presión impositiva.

El productor quiere invertir, pero mira de reojo a 2027
Otro dato del Ag Barometer resulta especialmente revelador.
El 63% de los productores considera que es un buen momento para realizar inversiones y el índice de expectativas de inversión en activos fijos alcanzó 126 puntos, uno de los valores más altos de toda la serie.
Sin embargo, esa intención todavía no se traduce completamente en inversiones efectivas.
¿Por qué?
Según el propio informe, una de las razones es la incertidumbre política relacionada con las elecciones de 2027. Las inversiones en maquinaria, tierras, vientres o infraestructura requieren reglas de juego relativamente estables durante varios años.
Esta puede ser una de las claves para entender el comportamiento político del productor.
El campo parece valorar el rumbo económico actual, pero todavía no entrega un cheque en blanco.
Quiere saber qué pasará con las retenciones, el tipo de cambio, los impuestos y, sobre todo, si las reglas actuales tendrán continuidad.
¿Y qué piensa el productor de Milei?
El antecedente más directo es también uno de los datos más contundentes.
En diciembre de 2025, el Ag Barometer había revelado que el 65% de los productores consideraba que Javier Milei había cumplido con las expectativas que había generado, mientras que un 25% entendía que su gestión había estado por debajo de las expectativas y un 10% consideraba que las había superado.
Pero había otro dato político todavía más significativo: el 64% de los productores consideraba que el eventual regreso del populismo en 2027 no estaba definitivamente descartado.
Es decir, la relación entre el agro y Milei ya mostraba una característica particular: apoyo al rumbo, pero preocupación por la posibilidad de que ese rumbo sea revertido.
Y esa preocupación sigue apareciendo en la última medición.
El temor al cambio de reglas
El Ag Barometer señala que históricamente el cambio de gobierno en Argentina estuvo acompañado por modificaciones importantes en las reglas de juego.
Por eso, aunque el productor tenga una percepción favorable de la situación económica actual, la política sigue siendo una variable decisiva para sus decisiones de largo plazo.
Esto también ayuda a explicar por qué el productor puede estar simultáneamente más optimista sobre el negocio agropecuario y más prudente a la hora de invertir.
No necesariamente son contradicciones.
Es la lógica de alguien que piensa:
“El negocio puede mejorar, pero quiero saber qué va a pasar con las reglas.”
El dato que aporta Di Tella: mejora la confianza en el Gobierno, pero no vuelve a los máximos
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella aporta otra pieza al rompecabezas.
En agosto de 2026, el índice llegó a 2,06 puntos, con una recuperación mensual del 6,4%.
Sin embargo, pese a la mejora, todavía estaba 2,8% por debajo del nivel de agosto de 2025 y 16,5% por debajo del cierre de 2025.
Esto permite observar una diferencia importante entre el humor del campo y el de la sociedad en general.
Mientras el Ag Barometer vuelve a ubicarse cerca de su máximo histórico, la confianza general en el Gobierno de Milei todavía se encuentra lejos de sus mejores registros recientes.
No significa que el productor necesariamente vaya a votar de una determinada manera. Pero sí muestra que el agro parece atravesar un momento de mayor optimismo relativo que el conjunto de la opinión pública.

¿Y qué pasa con el kirchnerismo?
Acá aparece otro dato interesante de Giacobbe.
En su encuesta nacional realizada entre el 24 y el 31 de julio de 2026, el 50,1% de los consultados respondió que no le gustaría que el kirchnerismo volviera a gobernar la Argentina.
Un 24,9% respondió que sí le gustaría y otro 24,5% contestó que dependería de quién fuera el candidato.
Es importante remarcar nuevamente que este dato no corresponde específicamente a productores agropecuarios, sino a una encuesta nacional de 2.500 personas.
Pero sirve para dimensionar el escenario político en el que se mueve el campo.
Y hay otro dato de la misma encuesta que resulta todavía más relevante: el 58,9% de los argentinos considera que la economía está empeorando, mientras que un 24,1% dice que está mejorando y lo está sintiendo.
Ahí aparece una diferencia muy marcada con el productor.
El Ag Barometer encuentra que el 65% de los productores espera mejorar financieramente durante los próximos 12 meses, mientras que la encuesta general de Giacobbe muestra una percepción económica bastante más negativa.
El campo parece estar en otra frecuencia
La comparación no permite decir que “el campo votará a Milei”. Sería exagerado.
Pero sí permite observar algo:
el productor agropecuario está mostrando un nivel de confianza económica significativamente más elevado que el que aparece en las encuestas de opinión pública general.
En el agro, el 81% espera una mejora del sector durante los próximos 12 meses.
Además, el 80% considera que la ganadería tendrá buenos tiempos durante los próximos cinco años y el 53% mantiene una expectativa positiva para la agricultura.
El problema aparece cuando la mirada se extiende hacia el horizonte político.
El productor quiere que el negocio mejore, pero también quiere saber quién va a garantizar las reglas para que esa mejora pueda sostenerse.
Un campo que mira los precios, pero también las urnas
La coyuntura económica explica buena parte del optimismo.
La cosecha récord, el crecimiento de las exportaciones y la recuperación de los valores ganaderos mejoraron las condiciones del sector. El propio Ag Barometer destaca que la mejora de las condiciones presentes estuvo vinculada, entre otros factores, con una cosecha de 160 millones de toneladas y con el crecimiento de las exportaciones de carne vacuna.
Pero el productor también está mirando otros indicadores.
El 58% considera que una mejora de su situación financiera debería provenir de una reducción de los precios de los insumos, mientras que un 48% espera mejores precios para su producción.
Esto significa que el respaldo económico al Gobierno no puede explicarse solamente por una cuestión ideológica.
Hay una evaluación concreta del negocio.

Entonces, ¿volvería a votar a Milei?
La respuesta más rigurosa es: no hay todavía una encuesta 2026 que permita afirmarlo estadísticamente para el conjunto de los productores.
Pero los datos disponibles dejan algunas pistas bastante claras.
Primero: el productor está mucho más optimista que algunos meses atrás.
Segundo: las expectativas positivas coinciden con varias medidas económicas del Gobierno, especialmente la reducción de retenciones y la normalización macroeconómica.
Tercero: las retenciones continúan siendo uno de los principales reclamos del sector.
Cuarto: existe una fuerte preocupación por la estabilidad de las reglas de juego después de 2027.
Quinto: el temor a un eventual regreso del populismo ya aparecía con fuerza en la encuesta sectorial de fines de 2025.
Y, finalmente, la confianza del agro parece estar evolucionando mejor que la confianza general en el Gobierno.
El dato de LA NACION de fines de 2025 es probablemente el antecedente político más contundente: 65% de los productores consideraba que Milei había cumplido con sus expectativas y 64% veía que un eventual regreso del populismo todavía no estaba descartado.
La conclusión
Más que un campo completamente alineado con Milei, lo que muestran los números es un productor que volvió a creer en el negocio, pero que todavía exige garantías de continuidad.
La mejora de la confianza es evidente. El desafío para el Gobierno será convertir ese optimismo en inversión efectiva y, sobre todo, conseguir que el productor crea que las reglas que hoy favorecen al sector no serán modificadas por el próximo cambio político.
Porque, en definitiva, el dato más político del último Ag Barometer quizás no sea cuánto confía hoy el productor.
Es cuánto necesita confiar en lo que viene para animarse a invertir.