La creciente incertidumbre sobre el normal funcionamiento de las exportaciones de granos desde Ucrania y Rusia continúa siendo el principal factor alcista para los precios.
Los ataques contra instalaciones portuarias en la región de Odesa y contra buques que cargan granos se han intensificado en los últimos días. Del lado ruso, además del bloqueo del Mar de Azov, comenzaron las restricciones nocturnas a los embarques en el estratégico puerto de Novorossiysk, complicando aún más la salida de mercadería en plena cosecha de ambos países.
El trigo es el cultivo más afectado por este escenario debido a la importancia que Rusia y Ucrania tienen en el comercio mundial del cereal. Sin embargo, las preocupaciones también alcanzan al aceite de girasol, donde Ucrania mantiene una posición dominante, y al maíz y la colza, productos fundamentales para abastecer la demanda de la Unión Europea.
Este contexto llevó al mercado a incorporar una prima de riesgo cada vez mayor, ante la dificultad de estimar cuánto podrían prolongarse las interrupciones logísticas y cuál será su impacto sobre la oferta mundial de granos.
El movimiento alcista también se trasladó al mercado energético. La escalada de las tensiones en el Golfo Pérsico, junto con los ataques de los hutíes sobre la navegación en el Mar Rojo y los problemas logísticos que enfrenta Rusia, impulsaron una nueva suba del petróleo. El Brent se acerca a los 100 dólares por barril, mientras que el WTI ronda los 90 dólares, fortaleciendo el interés de los inversores por el conjunto de las materias primas.
A este escenario geopolítico se suma un nuevo factor climático en Estados Unidos. Los pronósticos anticipan temperaturas elevadas sobre el oeste del Cinturón Maicero y sobre las principales regiones productoras de trigo de primavera en Estados Unidos y Canadá, aumentando la preocupación por el potencial productivo de los cultivos.
La combinación de riesgos geopolíticos, problemas logísticos, firmeza del petróleo y amenazas climáticas generó una renovada entrada de compradores en los mercados agrícolas. En Chicago, el trigo lideró las subas de la jornada y estuvo muy cerca de alcanzar su límite máximo diario, consolidándose como el principal reflejo de la creciente incertidumbre sobre la oferta mundial de granos.
Por Esteban Moscariello