En un contexto donde cada kilo cuenta y la eficiencia agronómica gana protagonismo, un ensayo realizado en Entre Ríos mostró resultados alentadores para el uso de bioestimulantes aplicados en presiembra y fertilización foliar en soja.

El trabajo fue desarrollado por investigadores y alumnos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FCA-UNER), en el Campo Experimental Ramón Roldán, con el objetivo de evaluar cómo distintas estrategias de bioestimulación impactan sobre el desarrollo y el rendimiento del cultivo.

Los resultados dejaron un dato destacado: algunos tratamientos permitieron obtener hasta 255 kilos adicionales de soja por hectárea respecto al testigo, aun en un ciclo atravesado por restricciones hídricas y altas temperaturas.


El efecto del BioSalmon en un año seco

El ensayo se realizó durante la campaña 2024 utilizando la variedad NS 5421 y contempló seis tratamientos distintos, combinando aplicaciones al suelo y foliares en diferentes momentos del ciclo del cultivo.

Uno de los productos que mostró mejores respuestas fue BioSalmon, un activador biológico de suelo desarrollado para potenciar la actividad microbiana, mejorar el desarrollo radicular y favorecer la interacción planta-suelo.

El producto fue aplicado en presiembra y, según los investigadores, mostró un efecto particularmente marcado durante los primeros estadios del cultivo, justamente cuando las precipitaciones fueron escasas.

Durante el ensayo se registraron apenas 293 milímetros acumulados y períodos prolongados de estrés hídrico, condiciones que terminaron funcionando como una prueba exigente para medir la respuesta fisiológica de las plantas.


Más plantas y mejores rindes

Uno de los principales resultados observados fue que los tratamientos con BioSalmon lograron una mayor supervivencia de plantas hasta cosecha.

El trabajo mostró que:

  • el número de plantas en R8 aumentó hasta 26% respecto al testigo,
  • mientras que el tratamiento de presiembra con BioSalmon alcanzó los mejores resultados productivos a campo.

En términos de rendimiento, el tratamiento con BioSalmon aplicado antes de la siembra consiguió un incremento promedio de:

  • +255 kg/ha respecto al testigo,
    mientras que otro tratamiento combinado con aplicaciones foliares logró:
  • +180 kg/ha adicionales.

Los investigadores remarcaron además que, al analizar el rendimiento calculado mediante componentes productivos, algunos tratamientos llegaron a mostrar mejoras cercanas a:

  • +999 kg/ha respecto al control.

Bioestimulación y manejo del estrés

El informe destaca que la respuesta positiva estuvo directamente relacionada con las condiciones ambientales.

Según explicaron los técnicos, la bioestimulación tuvo mayor efecto durante las etapas iniciales del cultivo, cuando hubo déficit hídrico y condiciones de estrés. En cambio, las aplicaciones foliares posteriores coincidieron con mejores precipitaciones y no mostraron respuestas tan marcadas.

La aplicación en presiembra de bioestimulantes potenció la respuesta del cultivo durante el período de establecimiento de las plantas”, concluyeron los autores.

El trabajo también remarca la necesidad de seguir ajustando criterios de uso y momentos óptimos de aplicación para maximizar resultados, aunque señalan que actualmente la probabilidad de respuesta supera el 80%.


Qué es BioSalmon

Según la información técnica del producto, BioSalmon es una enmienda orgánica líquida que contiene:

  • materia orgánica activa,
  • ácidos fúlvicos,
  • polipéptidos,
  • macronutrientes y micronutrientes.

Entre sus principales beneficios se destacan:

  • la activación biológica del suelo,
  • el estímulo del crecimiento radicular,
  • el aumento de la capacidad de retención de humedad,
  • y una mejora en la estructura físico-química del perfil.

La tecnología apunta a fortalecer el funcionamiento biológico del suelo y mejorar la resiliencia de los cultivos frente a condiciones adversas.


Más tecnología para sostener márgenes

Con márgenes productivos cada vez más ajustados y campañas atravesadas por alta variabilidad climática, este tipo de herramientas empieza a ganar espacio dentro de los planteos agrícolas.

Los resultados obtenidos en Entre Ríos vuelven a poner sobre la mesa un tema que el agro sigue mirando de cerca: cómo mejorar estabilidad y rendimiento utilizando estrategias biológicas complementarias a la nutrición tradicional.