La situación económica empieza a mostrar señales de desgaste en el humor social. Así lo refleja la última encuesta nacional de Giacobbe & Asociados, realizada entre el 4 y el 9 de mayo sobre 2500 casos en todo el país, donde aparece un dato contundente: el 41,9% de los consultados asegura que “no puede resistir nada” más la actual situación económica.

El relevamiento expone una sociedad cada vez más tensionada por el impacto de la inflación, la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo, incluso en un contexto donde el Gobierno sostiene que lo peor ya pasó y que la economía comenzó a estabilizarse.

La encuesta también muestra que apenas:

  • el 15,1% cree poder resistir cuatro años,
  • mientras porcentajes menores consideran tolerable sostener la situación entre seis meses y tres años.

La imagen de Milei sigue negativa

En paralelo, el trabajo de Giacobbe reflejó que la imagen del presidente Javier Milei mantiene un diferencial negativo.

Según el informe:

  • 35,9% tiene una imagen positiva,
  • mientras que el 53,9% posee una valoración negativa.

El estudio muestra además una fuerte polarización política y altos niveles de rechazo en la mayoría de los dirigentes nacionales relevados.

Entre las principales figuras:

  • Patricia Bullrich aparece con 39,7% de imagen positiva y 49,7% negativa,
  • Victoria Villarruel registra 27,9% positiva y 59,3% negativa,
  • mientras que Cristina Fernández de Kirchner mantiene 35,9% positiva contra 53,9% negativa.

También aparecen con altos niveles de rechazo:

  • Axel Kicillof,
  • Mauricio Macri,
  • y Myriam Bregman.

La economía domina el clima social

El trabajo refleja que el principal eje de preocupación sigue siendo económico. La combinación de:

  • inflación persistente,
  • caída de actividad,
  • ajuste del consumo,
  • y pérdida de ingresos reales

empieza a impactar sobre la tolerancia social.

El dato cobra relevancia porque el Gobierno apuesta a consolidar la desaceleración inflacionaria y a sostener el orden macroeconómico como principal capital político de cara al proceso electoral de 2027.

 

Un país dividido y con baja tolerancia

Otro de los puntos que deja entrever el informe es el alto nivel de fragmentación política e ideológica.

La encuesta incluyó preguntas abiertas para definir conceptos como:

  • “liberalismo”
  • y “progresismo”

donde aparecen respuestas extremadamente polarizadas, mostrando un escenario social cada vez más dividido.

 

El desafío del Gobierno

Aunque el oficialismo sostiene que la estabilización económica ya comenzó, los números de percepción social muestran que gran parte de la sociedad todavía no siente mejora en su vida cotidiana.

Y ahí aparece el principal desafío para el Gobierno:
lograr que la baja de la inflación se traduzca en recuperación del consumo, actividad y capacidad de compra antes de que el desgaste social profundice el malestar.

Porque hoy, según refleja la encuesta, la paciencia económica empieza a agotarse mucho más rápido que las expectativas políticas.