La guerra, por ahora regional, en su forma más cruda ya está en el mundo de los negocios.

Irán responde a Israel y a Estados Unidos y estos atacan nuevamente. Un círculo vicioso que nadie sabe cómo va a terminar.

La guerra se ha intensificó con ataques a la infraestructura energética tras la muerte Khamenei. 

La zona de guerra es vital para la producción de petróleo. La situación empeoró luego de que QatarEnergy decidiera interrumpir su producción de gas tras ataques iraníes.

Arabia Saudita siente el golpe, también. Varios drones iraníes alcanzaron la refinería saudí de Ras Tanura y un petrolero en el Mar de Omán.

Ello actuó como trampolín para los precios del combustible en Europa en aproximadamente un 40%. 

La posibilidad de bloqueos en las rutas comerciales del Estrecho de Ormuz es una palanca para hacer que el capital se dirija hacia determinados commodities como el oro y el alicaído dólar.

De los países avanzados, los de Europa son los que, financieramente, más van a sufrir, dada la fuerte dependencia del petróleo del exterior,

La inestabilidad ya ingresó al Mediterráneo. Chipre evacuó el aeropuerto y al área próxima a la base inglesa.  Y en seguida tal base fue bombardeada.

Otro gran afectado es China. Este gigante apoya a Irán pues es uno de los mayores compradores de combustible iraní. Atención a la respuesta de China que ve comprometido su abastecimiento.

A la mañana, temprano, el precio del petróleo Brent había subido casi 14%.

Luego transcurridas unas horas, la suba se moderó pendiente de la evolución del conflicto con el país persa, uno de los principales productores de crudo de la OPEP+ y que controla el estrecho de Ormuz, vía clave del tráfico petrolero y comercial en la región.

Evolución del precio del petróleo en los últimos siete días (Brent)

Por el estrecho de Ormuz, pasa aproximadamente el 20 % del petróleo y una parte relevante del gas natural licuado que se comercia por mar. Obviamente, lógica es la reacción casi histérica de los mercados mundiales.

El oro, activo refugio por excelencia, subió un 1,80 % mientras que el gas natural registró un alza del 3,81%. En el mercado de divisas, el euro se casi un 1% frente al dólar. Queda confirmada la fortaleza de esta moneda merced al poder bélico de EE.UU.

Con este cuadro, Chicago mostró una fuerte caída de la soja, a pesar del incremento del valor del aceite en respuesta al aumento del precio del petróleo. 

Pese a este cuadro de aumento en los combustibles, la soja bajó.

Sin duda se puede atribuir a la apreciación del dólar contra la mayor parte de las divisas, especialmente frente al real brasileño, pues la soja de Brasil pasa a ser todavía más competitiva, justo en tiempo de cosecha. A su vez estimula a los productores a vender para obtener más reales por sus granos.