La última semana recibimos el esperado reporte del USDA del mes de febrero y finalmente fue un informe que abrió más interrogantes de los que cerró. Como suele suceder dejó sabor a poco si hablamos particularmente del complejo sojero en Sudamérica. Todos los que participamos del mercado de granos del mundo, particularmente del mercado del complejo sojero, esperábamos el reporte para observar el tamaño del recorte de producciones para Sudamérica a partir del desastre productivo que ocasionaron durante los meses de diciembre y enero la escasez de precipitaciones y altísimas temperaturas en el sur de Brasil y el Paraguay agrícola.

Desde las fuentes locales de estos países ya se habla de producciones estimadas de entre 120,00 y 125,00 millones de toneladas para Brasil y unos 4,00 millones de toneladas para Paraguay. Poniendo en situación a quienes no tengan presentes las cifras originales vale recordar que Brasil sembró una superficie récord esta campaña con 40,84 millones de hectáreas, motivo por el cual se esperaban, en las estimaciones originales, entre 145,00 y 150,00 millones de toneladas. Desde Paraguay, la estimación original era de 10,50 millones de toneladas. Vale recordar que la campaña pasada, la 20-21, resultó en 138,00 millones de toneladas para Brasil y 9,90 desde Paraguay.

Así es que, teniendo en cuenta la información de las fuentes locales y comparando las cifras con las estimaciones originales, habría una pérdida cercana a los 30,00 millones de toneladas en Brasil y de 6,50 en Paraguay. Y sigue quedando abierta la campaña en Argentina, que aún tiene mucho por recorrer, aunque tampoco arrojará lo esperado originalmente. En nuestro país se estimaban sembrar 16,50 millones de has y producir 44,00 millones de toneladas de Soja y hemos sembrado 16,30 y se estiman, hasta ahora, 42,00 millones de toneladas de producción; esto según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Con estos datos en mano esperamos los datos del reporte del miércoles pasado. Pero antes de ir a la frialdad de los números, como suele decir un amigo en Chicago, recordemos la eternamente vigente frase que reza: “…Lo que importa no es el dato sino la reacción del mercado ante este…”. La repetimos porque volvió a estar presente en los hechos la semana pasada.

Los guarismos estimados para producciones de Brasil y Paraguay fueron 134,00 y 6,30 millones de toneladas, respectivamente. Claro que fue un recorte respecto del mes anterior (139,00 y 8,50) pero mucho menor a lo que el mercado esperaba. Y acá volvemos al mundo de las percepciones de los grandes operadores reaccionando ante un dato, o más bien interpretando un dato y haciendo su proyección en el tiempo. Claro que menores producciones desde tan relevantes países en la exportación de poroto de Soja constituye, analizado fríamente, un dato alcista. Pero podría haberse esperado que, como el recorte fue menor a lo estimado previamente, viéramos caídas en los precios luego de conocido el reporte.

Sin embargo, las escaladas de precios continuaron, muy probablemente con compras por parte de la especulación a la espera de menores producciones reales a las reportadas. Finalizamos la semana con subas en el mercado de Chicago de U$D 11,00/tn en grano de Soja, casi U$D 12,00/tn en Maíz, U$D22,00/tn en aceite de Soja y casi U$D 13,00/tn en harina de Soja. Y vale agregar que mientras en el mercado norteamericano, el poroto de soja alcanzó los U$D 586,00/tn el día del reporte, en Nueva Palmira, Uruguay ese día se pagaron los redondos U$D 600,00/tn. durante la misma jornada.

El punto central es que la demanda está presente nuevamente comprando donde se consiga. En esta época del año suele pasar a ser Brasil el gran proveedor de Soja del mundo y sin embargo China está anticipando compras y embarques en otros orígenes siendo en Brasil no estará la oferta esperada. Al mismo tiempo necesita incrementar su oferta interna para bajar el precio doméstico de la harina de soja que la semana pasada alcanzó en el mercado local, el Dalian Mercantil Exchange, su récord histórico, llegando a los 3.796 Yuans/tonelada (U$D596/tn). Sencillamente las fábricas necesitan la soja para abastecer la demanda doméstica de Harina y la soja no aparece en los volúmenes esperados unos meses atrás para esta época.

Por el lado del aceite de soja la situación no es muy diferente siendo que el precio del Aceite de palma no afloja y sigue coqueteando con los 5.700 Ringgits malayos, récord histórico para ese producto como hemos comentado semanas atrás.

Mientras tanto en nuestro país, y más allá de las mejoras en los registros de lluvias, en la mayoría de las regiones productivas la soja que se sigue mostrando lejos de una situación ideal. Un 17% se encuentra en situación “Regular a Mala” y un 34% de la superficie sembrada atraviesa su ciclo productivo sobre suelo en condición de “Sequía”. Lamentablemente los recortes adicionales en nuestra producción se mantienen latentes.

Yendo a la gestión

Desde lo descripto y para quienes gustan de ver subir los precios está todo fantástico, pero nunca se olviden que la geopolítica y el mundo financiero juegan un papel relevante en este juego. No se olviden del camarada Vladimir Putin y sus más de 100.000 soldados en la frontera ucraniana, ni del amigo Jerome Powell y las 7 subas de Tasas de interés de referencia de la Reserva Federal que en teoría vendrían durante el presente año, con el objeto de bajarle la temperatura al índice de precios al consumidor que al momento muestra su récord desde 1.982 con un dato anual de 7,50%.

Comprendido esto y yendo a las empresas agrícolas que producen soja en nuestro país los invito a que vean el gráfico de la Posición mayo 22 de la Soja en Argentina durante los últimos 12 meses:


Conclusión: La cotización subió U$D 118/tn (+40,00%) desde los U$D 295/tn hasta los U$D413/tn durante los últimos 12 meses.

La pregunta que les dejo es: ¿Qué hubieran respondido si hace 12 meses les proponía comprar un piso de precio para toda su producción de U$D380/tn sobre mayo 22 por U$D 4,50/tn o de U$D 372/tn sobre julio 22 por U$D 5,50/tn?

El alpinista piensa seguir subiendo hasta la cima, pero va clavando grampas en la roca a medida que avanza, no está en su intención resbalarse, pero puede suceder, y más aún cuando la geopolítica y el mundo financiero explicitan intenciones de iniciar una avalancha.

Por Hernán Fernández Martínez - Analista de Mercados y Docente de AgroEducación
Fuente: AgroEducación