Eric Rey, Aradía Biosciences; Fred Below, profesor de fisiología de cultivos
de la Universidad de Illinois (EEUU); y Néstor Carrillo disertaron sobre los
logros obtenidos en cultivos a través de la biotecnología y los desafíos que se
vienen. Se llevó a cabo en la mañana del viernes, última jornada del XIX
Congreso de Aapresid, que se realizó en Rosario con más de 2700 participantes.
El simposio se desarrolló en la última jornada del Congreso de Aapresid, que se
llevó a cabo en Rosario. Fue moderado por el gerente general del instituto de
Agro-Biotecnología de Rosario INDEAR, Víctor Truco y contó con especialistas en
materia de biotecnología reconocidos en todo el mundo. Cómo lograr mejores
rindes en los cultivos con mejor nitrógeno?, fue uno de los temas del encuentro.
Fred Below, profesor de fisiología de cultivos de la Universidad de Illinois (EEUU) volvió a insistir con una idea que expuso en otro de los paneles: Las siete maravillas del rinde en el maíz, cómo lograr tal objetivo y llegar a las 20 toneladas de producción. Algo que para el reconocido docente se logrará con eficacia en el uso de Nitrógeno y otros componentes.
“Qué es lo que tenemos que mejorar, qué debemos cambiar de la selección
genética”, se preguntó. Por eso, contó cómo se analizaron 58 variedades de
híbridos a lo largo de estos últimos 5 años.
Entre las propuestas, expuso su caso en base a un lote (en los EEUU llamado
parcela control) y los efectos producidos por la respuesta del nitrógeno para
mejorar la eficiencia en su utilización. Aunque aclaró que la biotecnología va a
seguir trabajando para mejorar los resultados.
Néstor Carrillo, en tanto, brindó su visión como bioquímico desde su función de investigador del IBR y también coincidió que con las modificaciones genéticas y con decisiones acertadas, “puede incrementarse notablemente el crecimiento”.
Carrillo contó que el gran desafío será apuntar a las mejores estrategias desde ASA e Indear. “¿Qué puede hacer el sector científico? Mantener una actitud receptiva a las necesidades del sector productivo, económico y social”, contestó el representante del Instituto de Biología Molecular de Rosario (IBR) e investigador del Conicet.