El municipio que ha demostrado que Estado y sector privado pueden trabajar en conjunto con excelentes resultados, ha destinado parte de ExpoDaireaux 2011 a la capacitación. A lo largo de la única muestra dinámica a cielo abierto del oeste bonaerense, y que se extenderá hasta el domingo 15 de mayo en ruta 65, en las proximidades del aeroclub local, contó con una exposición del licenciado Ignacio Iriarte sobre perspectivas para el mercado ganadero.
El especialista comenzó su exposición con un balance de la situación, en el que describió que entre 2007 y 2010 se produjo una caída de 12 millones de cabezas de stock bovino (de 61 millones a 49,6), que la producción de carne sufrió una caída de 800 mil toneladas (una merma del 30%), a la que se agregó una fuerte baja de las exportaciones y una merma del 50% de la producción de feedlot. Sin embargo, Iriarte se mostró optimista, ya que previó que la suba de los precios internacionales de la carne será sostenida, al menos por tres o cuatro años más, y que se produce una lenta recuperación del stock. Además, aunque ya no se consuman 100 kilos anuales per cápita, la demanda interna se mantiene firme, y de los 52 kilos actuales se estaría yendo hacia los 60, donde la situación se estabilizaría.
Demanda sostenida
“La liquidación ganadera es un círculo vicioso: vendemos por malos precios, y porque hay malos precios vendemos. Ahora estamos en un proceso al revés, vamos a ver cuánto dura”, especuló. Iriarte consideró que hasta el día de hoy el mercado se mantiene libre. “Se especuló que iban a apretar pero no están presionando, aunque sí a la exportadora. Todos los que están entre tranquera y consumidor están pasando momentos muy difíciles, se les han estrechado los márgenes, y los precios hoy se mantienen por la escasez de hacienda. La industria necesita 16 millones de cabezas faenadas por año para funcionar bien, y durante mucho tiempo se van a mantener en los 10 millones. Hoy ellos tienen una ociosidad muy grande, pagan 15% de retenciones, y están perdiendo decenas de millones por mes: actualmente tienen la obligación de proveer un millón de kilos por mes a la mitad de precio. Sin embargo, nadie quiere salir de este negocio, porque si uno pone en venta una planta no vale nada”, afirmó.
De cara a futuro, consideró que si la presidenta Cristina Fernández aspirara a la reelección y esta se concretara, durante su segundo mandato se va a producir una escasez importante; el consumo se mantendrá en torno a los 52 kilos, y a lo sumo se volverá a los 60 kilos por persona. “A los productores de carne les conviene que sigan estos actores: entre Moreno y La Cámpora nos conviene Moreno, porque tolera estos precios”, agregó.
En su opinión, fue necesario incrementar un 100% los precios para que cayera un 20% la demanda, pero como los salarios se incrementaron y se bajaron los precios de los cortes populares, más gente puede acceder a la carne, de modo que la demanda –y en consecuencia los precios- se mantendrá firme.
“Los Kirchner hicieron todo lo posible para destruir la oferta, y todo lo posible por aumentar la demanda. Para los que quedamos vivos es una bendición”, definió, y consideró que esta es la razón por la cual el gobierno no interviene en la carne: “El gobierno ha tomado conciencia de que con este nivel de atomización no tiene sentido regular el mercado. Es una libertad vigilada”, añadió.
Iriarte consideró que en el año hay tres momentos de picos de precios: el día de la madre, las fiestas de la segunda quincena de diciembre, y el mes de marzo, ya que en su opinión, cuando la gente vuelve a las grandes ciudades después de las vacaciones, “llena el freezer”. En consecuencia, auguró que el nivel actual de precios se sostendrá por algunos meses más, hasta el día de la madre, cuando comienza la suba. “En Argentina es cada vez más claro que hay un buen semestre para vender (desde abril hasta octubre) y el semestre restante malo, con menores precios. De todos modos, los valores son igualmente excepcionales en dólares, y no tienen antecedentes”, destacó.
Panorama internacional
El referente ganadero retomó las declaraciones de Henning Steinfeld, coordinador de ganadería de la FAO, quien auguró que para 2050 la carne vacuna dejará de ser un producto de masas y pasará a ser de lujo, como el caviar. “La carne vacuna no cubre el costo del agua utilizada en el mantenimiento y cuidado de los animales. Y el agua comienza a ser un tema fundamental, y la carne consume mucha agua por kilo de producto. La soja consume mucho menos; la carne bovina requiere incluso entre tres y cinco veces más agua que la porcina o de ave, y cuando en todos los países se hace un análisis sobre la relación entre agua y producto, la conclusión es que lo que menos se debe hacer es producir carne vacuna”, aseveró. En paralelo, estimó que para el año 2050 habrá 9000 millones de habitantes (un 50% más), y la producción no podrá cubrir el aumento de consumo, ya que a lo sumo podrá crecer un 30%. Por eso, consideró que a futuro la producción vacuna se encontrará y mermará paulatinamente.
Asimismo, mencionó que pese a lo esfuerzos internacionales por reducir el consumo de carne a partir del argumento del proteccionismo de animales, indicó que la tendencia no merma. “En Estados Unidos la carne argentina es considerada la mejor, incluso en España intentaron crear una esencia saborizante a partir de la carne argentina, que permita aplicarla a otros cortes. Argentina tiene en el mundo la imagen de que es la mejor carne del mundo. Además, cada vez más partes y cortes del animal se valorizan, como las cejas o el pelo de la oreja, para pinceles, de modo que en materia mundial de demanda de productos vacunos, lo mejor está por venir”, concluyó.