No siempre es válida la consigna de vender productos con valor agregado en cualquier circunstancia. Los mercados ofrecen oportunidades, pero también ponen trabas que pueden dificultar los objetivos teóricos de cualquier plan. Lo importante es saber adaptarse, buscar la entrada aunque la puerta esté cerrada y, en última instancia, fabricarse la oportunidad que de otra forma no aparecería. "Uno debe producir lo que puede vender. Por más que yo quiera vender un corte de carne en un plato, listo para ser consumido, hay muchos actores a los que no les interesa que eso suceda. Uno debe agregar valor hasta tanto pueda hacerlo.
Una cosa es la expresión de deseos y otra es la realidad", explica Daniel Tardito, CEO de Unitec Agro, la empresa argentina del grupo Corporación América, de Eduardo Eurnekian, que ya envió un primer embarque de embriones a Venezuela, como parte de un plan de desarrollo genético en el país del presidente Hugo Chávez Frías.
El desembarco en Venezuela. "Hicimos genética para abastecer nuestros propios rodeos y cuando Venezuela salió al mercado, empezamos a coquetear con la idea de venderles genética bovina de exportación", dice Tardito, ingeniero en producción agropecuaria y licenciado en Ciencias Agrarias, es el CEO de la corporación desde hace 14 años.
Era fines de 2007 y Venezuela, ávida, salía a buscar tecnología agropecuaria para combatir los bajos índices de productividad que registra. En Don Panos tomaron nota rápidamente, y tras intensas visitas de técnicos en aquel país y de enviados a estas tierras, Unitec Agro firmó el año pasado un acuerdo a partir del cual se compromete a abastecer de genética y aportar también la transferencia tecnológica necesaria para formar, desarrollar y sostener un núcleo genético bovino.
Esto es, no sólo vende sino que también capacita a los técnicos que pondrán en práctica el proyecto. Por eso fue importante el estudio de campo que hicieron previo al cierre del acuerdo: chequearon el nivel de conocimiento de la gente, el suelo, el clima y la calidad de las pasturas.
Tras los análisis la empresa del estado venezonalo y Unitec firmaron un acuerdo por cinco años. En ese plazo, la compañía de Eduardo Eurnekian le venderá 7.000 embriones y unas 15.000 dosis de semen, además de 10 reproductores en pie y de otras tantas vaquillonas donantes. En otras palabras, es una especie de concesión de los rodeos bovinos venezolanos con tecnología y conocimientos argentinos.
Un rodeo rustico y de alta calidad. "Somosbásicamente una cabaña de Brangus", dice Tardito. Un Gran Campeón en 2006 y un segundo puesto en 2007 en la Exposición Rural de Palermo apuntalan los dichos del CEO.
A pesar de la especialidad señalada, Aberdeen Angus, Bosmara y Braford son
otras de las razas que, en menor medida, crian en Don Panos.
La cabaña arrancó su desarrollo genético en 2004-"Sin duda, tenemos una de las
mejores genéticas para la producción bovina subtropical", presenta Tardito sobre
la cabaña que la empresa tiene en la provincia del Chaco.
El clima de esa región necesita un ganado que se críe con la misma rusticidad que necesita para pisar las tierras venezolanas. Por eso, los venezolanos se sorprendieron al ver el ganado de Don Pano, pues la idea que tienen de ganado bovino es el ternero que habita en la zona de la pampa húmeda.
Al respecto, Tardito apunta: "Nuestros rodeos tienen una rusticidad propia del Norte, pero una calidad carnicera como si fuera el mejor Aberdeen Angus", se enorgullece.
Nada es casualidad. El clima de Venezuela es comparable al extremo este de la provincia del Chaco. Pero más allá de los beneficios climáticos, a los procesos hay que acompañarlo con trabajo para convertirlos en resultados positivos. Diez días antes de la llegada del embarque genético, seis técnicos argentinos esperaban los 635 embriones que arribaron al país caribeño el pasado 21 de marzo. "Para nosotros es muy importante tener éxito en Venezuela.
Por eso, si mandamos el mejor embrión a una vaca que está enferma o se hace un mal manejo, el fracaso va a ser nuestro, no de los compradores.
Por eso también revisamos la sanidad de los animales y seleccionamos las receptoras. Lo manejamos como si fuera el rodeo nuestro acá. No vendemos el embrión y lo abandonamos, porque queremos que este núcleo genético vaya naciendo una nueva generación de carne. Queremos mejorar la carne venezolana", se ilusiona.
Cuando pa china me voy. La del desarrollo del núcleo genético es la primera venta al exterior que hace la empresa argentina, pero por el abanico de negocios que empezó abrir Unitec con esta primera exportación, no será el único.
China, el gigante asiático de 1.200 millones de habitantes, ya tiene avanzadas tratativas con la empresa argentina para comprarle tecnología animal. "A los chinos es imposible abastecerlos desde acá. Hay que meterse adentro. Los países que crecen toman leche, comen carne y consumen vino. Los chinos quieren comer bife de chorizo y tomar un buen vino Malbec", explica. Y después analiza la actualidad argentina y sus posibilidades para abastecer al gigante de Asia.
"Todavía estamos discutiendo si podemos comer carne nosotros, no podemos caer en la fantasía de alimentar a China con carne argentina".
La misma estrategia que emplearon con Venezuela, la pondrán en práctica con China, aunque este tiempo los demoró una barrera sanitaria que prohibía el intercambio de productos bovinos entre ambos países. "Estábamos esperando que China levante las barreras sanitarias que tenía con nuestro país", dice.
Elevada esa prohibición, la empresa argentina supone que dentro de un mes estarán listos los protocolos para que la importación quede lista. "A China, vamos a ir a armar la cabaña, no le vamos a vender genética", diferencia Tardito y se guarda para el final una reflexión que suena a declaración de principios de laempresa.
"Argentina es del primer mundo en genética bovina. Es una estrategia muy interesante producir genética argentina en cualquier parte del mundo. Cuando empezamos con la cabaña, nuestra idea era ésa.
No queremos vender genética porque seríamos simples vendedores de commodities; queremos producir nuestra genética en otras partes del mundo."
El Federal