"No tendríamos que estar acá, tendríamos que estar cosechando los lotes que ya están listos, pero vamos a fondo aunque los primeros perjudicados seamos nosotros mismos", señaló uno de los productores que se mantenían ayer apostados frente a la planta de procesamiento de oleaginosas de Dreyfus, en General Lagos.

Allí se congregaron desde la semana pasada chacareros de esa localidad, Coronel Bogado, Villa Amelia, Villa Constitución, Theobald y Fighiera, entre otros. La ruta no estaba cortada y grupos de productores y familias se reunían en pequeños grupos alrededor de las camionetas. Lo que está cerrado es el acceso a la planta. "Nos organizamos en turnos, anoche paramos un camión que quiso entrar", agregó otro de los piqueteros.

La protesta en General Lagos congregó también a algunos intendentes y presidentes comunales de la zona. Roberto De Lorenzi, de Coronel Bogado, señaló que hoy a la mañana habrá una reunión en el piquete con el senador por Rosario, Juan Carlos Zabalza. "Le vamos a pedir que le transmita al gobernador el reclamo de seguridad frente a eventuales agresiones a los manifestantes, también que apoye a los productores porque el aumento de las retenciones es un golpe a la economía de los pueblos", señaló.

El reclamo en el piquete de Dreyfus es concreto y unánime: "Queremos que se retrotraiga la situación al 11 de marzo, no que saquen las retenciones sino que queden en el 35%, y que algo vuelva a la región", insistían. La razón, aseguran, es que "los costos no dan, un productor de 20 hectáreas saca dos camiones, uno va para el Estado y otro para cubrir los costos, así quedamos presos de los pooles y fideicomisos, a los que el negocio les cierra sólo con sacar algo más que la tasa de interés".

También reclamaron el apoyo de "los industriales y fabricantes de maquinaria agrícola, que hicieron bastante plata con nosotros".

En el cruce de la ruta 14 y la A012, cerca de Piñero, unos 500 productores con sus familias nutrían el piquete levantado desde el inicio de la protesta. "Acá también paramos la trilla porque queremos que la gente venga a sostener el piquete", explicó Luis Gardelli, mientras recorría una larga fila de automóviles entregando panfletos.

Allí frenaron los pocos camiones que intentaron pasar y gran parte de su esfuerzo lo destinaron a dirigir el tránsito de los automovilistas que volvían de vacaciones. "Ya no putean como cuando se fueron, no sé si porque están cansados o porque nos apoyan, pero creo que con tantos piquetes que pasaron algo entendieron", se ufanaba uno de los productores.

A unos 50 kilómetros, en las rutas 90 y 18, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, encabezó el acto más importante de la Federación Agraria. "Esta verdadera rebelión agraria que comenzó contra la suba de retenciones hoy está clamando por una nueva política para el interior del país".

Respecto de la represión en Entre Ríos y los contrapiquetes camioneros, denunció que "el mismo gobierno que instauró el 24 de marzo como celebración de la memoria hoy manda a la gendarmería a pegarle a los chacareros y permite que grupos parapoliciales amenacen a los productores".