CORDOBA.– Uno de los mayores anhelos del campo es precisamente ése: hallar una cuota de solidaridad y comprensión a su protesta entre la gente de la ciudad.
Esa adhesión espontánea se hizo presente durante el desfile de unos 400 tractores, camionetas y automóviles por las principales arterias de la capital cordobesa. "Está bien, que no se dejen avasallar", declaró el conductor de un ómnibus, que tuvo que esperar un largo rato con su pasaje para poder seguir el recorrido. Un hombre de cierta edad alentó a los productores: "No aflojen, no aflojen".
Otro transeúnte apuntaba: "Siempre le quitan plata al que produce y trabaja". Algunos automovilistas, en cambio, expresaron su disconformidad por quedar cautivos del embotellamiento que por cerca de una hora provocó la caravana agropecuaria. Pero aun así, el dato destacable fue el otro: la aprobación y los aplausos fueron mayores en comparación a las recriminaciones por el contratiempo causado.
El clima estuvo bastante caldeado en las concentraciones de productores que, en el marco de la protesta del campo, se realizaron en esta provincia. La "bronca" se hizo sentir con mociones tales como una marcha hasta Buenos Aires y derramar ante la Casa Rosada "camionadas" de soja.
"Así les pagaremos las retenciones, con los granos ahí, delante de sus propias narices", exclamaba, visiblemente exasperado, un productor de la zona de Montecristo, que participó de uno de los actos, en la avenida de Circunvalación de la ciudad de Córdoba y el empalme con la autopista Córdoba-Villa María, donde durante una hora y media se cortó la circulación de vehículos.
Luego, se tomó la decisión de trasladar la manifestación al centro de la capital cordobesa. El "tractorazo" pasó a dos cuadras de la Casa de Gobierno. Las autoridades provinciales y los legisladores –en particular, el gobernador Juan Schiaretti y el senador nacional Roberto Urquía– recibieron una andanada de críticas por mantenerse "escondidos" ante las medidas que esta semana adoptó la administración de Cristina Fernández de Kirchner.
De todos modos, el que más denuestos recibió fue el gobierno nacional. "Ni [Carlos] Menem nos hizo lo que este Gobierno", sostuvo uno de los chacareros. "La Presidenta va a los actos de Hugo Moyano, ¿por qué no viene a los nuestros?", interrogó Omar Comba, de Río Tercero.
Parte de la concurrencia se mostró muy belicosa en la concentración de la avenida de Circunvalación. Los dirigentes no habían previsto el corte de la ruta, pero un grupo hizo punta y cerró el paso a automóviles, camiones y ómnibus.
Desparramo
La tensión subió cuando a un transporte que llevaba una carga de maíz le abrieron la boquilla de descarga y comenzó a caer el cereal. Hubo regaños mutuos entre el conductor y varios manifestantes.
"Es inaudito lo que ha hecho este Gobierno, tenemos que parar un mes", reclamó a la dirigencia Noemí Cuquejo, de Villa del Rosario, quien proclamaba: "Tengo 60 años, nací y viví en el campo".
En esta concentración, estuvieron los vicepresidentes de Federación Agraria, Pablo Orsolini, y de Confederaciones Rurales Argentinas, Néstor Roulet. Ambos actuaron en completa sintonía, y destacaron que las decisiones gubernamentales no agreden sólo a los productores agropecuarios, sino que fundamentalmente les restan cuantiosos recursos a los pueblos del interior. En el caso de Córdoba, por las medidas de esta semana, se le sacarán US$ 700 millones adicionales.
Los dos dirigentes se trasladaron después del mediodía –mientras se desarrollaba el "tractorazo" por las calles de la capital– a Jesús María, para participar de una asamblea a la que asistieron unos 250 productores. Allí también fue ostensible la efervescencia rural. Algunas emociones sonaron desmedidas: "Paro por tiempo indeterminado, no compremos nada durante un año", pidió uno de los asistentes.
Roulet concluyó: "El miércoles veremos cómo sigue la cosa. Si no tenemos las respuestas que necesitamos, les puedo asegurar que esto que hemos iniciado va a ir mucho más allá". Después, mencionó que podría evaluarse una protesta "más grande, de 10 o 15 días", junto con una marcha a la Capital Federal.