El porcentaje significa que 8 millones de cabezas, sobre un total de 14.000.000, pasan sus últimos 100 días de crianza en el corral, alejados del pastizal, alimentados con granos forrajeros (en el 2000 se contabilizaron 1.000.000 de cabezas engordadas).

La Cámara recordó que los feedlot crecieron de la mano de la convertibilidad, cuando subió el precio de la hacienda local en dólares y se hizo más competitivo el precio de los granos, que cotizaban a un valor más bajo que ahora.

Según los datos de la entidad, en 1994 había entre 35 y 40 establecimientos dedicados a la ganadería intensiva. Ahora rondan los 500. Para este año ya se contabilizaron más de 4.000.000 de cabezas.

Costos

Hace 10 años el kilo de carne producida a corral costaba U$S 0,85 y se vendía a más de un dólar.

Actualmente la producción a corral cuesta poco más de un dólar pero se vende a un poco menos de esa cifra, según los datos de la entidad que nuclea a los engordadores.

La ganancia se obtiene gracias a las compensaciones que reciben del Gobierno, que les deja el costo de producción en U$S 0,80.

El negocio del feedlot cuesta, en promedio, U$S 150 por cabeza con capacidad instalada. A eso hay que agregarle el valor de la tierra, que varía de acuerdo a la zona.

Las regiones feedloteras por excelencia son la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y La Pampa.

Los Andes