Carniceros dicen que el consumo por habitante también ha crecido en Olavarría. Según datos aportados por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el consumo de carne vacuna por habitante llegó en nuestro país a los 66,9 kilos anuales, cifra que representa un aumento del 8,2 por ciento respecto del año pasado.
En las carnicerías olavarrienses, según la opinión de propietarios entrevistados por este Diario, la tendencia en alza se refleja en los negocios locales.
Para José Luis Sollé, presidente de la Cámara de Carniceros de Olavarría, este crecimiento también se refleja en nuestra ciudad por un simple motivo: "En la actualidad, la carne es lo más barato que hay para comer", aseguró.
El titular de la agrupación local opinó también que "a partir de los últimos diez años, la carne no ha aumentado de la manera que debería haberlo hecho y por esto se ha convertido en lo más accesible a la hora de comprar alimentos para comer".
Desde su óptica, los frenos a las exportaciones impuestos por el gobierno nacional "contribuyen a que no aumente el precio de la hacienda.
Y si el valor no sube es porque han cerrado la posibilidad de exportar".
"A la Argentina están llegando constantemente innumerables pedidos de otros países que quieren comprarnos carne. Y en el mundo, hoy la carne en carnicería tiene un valor que va de los 75 a los 100 pesos. Hay muchísima demanda tanto de Estados Unidos como de los países europeos.
He estado hablando con un olavarriense que tiene un hermano viviendo afuera y me comentaba que ni en Estados Unidos ni en Europa pueden comer carne justamente por este tema, por el alto precio que tiene", agregó.
"Mientras que en el mercado interno, los precios de la carne oscilan en un promedio que va de 12 a 15 pesos", comparó.
Con la vista puesta en el mediano plazo, Sollé estimó que "estos precios se van a mantener, siempre y cuando el Gobierno no libere las exportaciones.
Porque ahora, por ejemplo, había exportación de vacas de conserva y manufactura buena, que no tiene salida acá, pero la volvieron a cerrar nuevamente y se vino abajo. Estaba en 1,80 ó 2 pesos y bajó hasta 1,30".
Entonces analizó que para establecer un precio razonable de la carne para el mercado nacional "tendríamos que hablar de una franja de los 25 a 30 pesos.
Pero no se puede llegar a esos valores porque el Estado aplica medidas para frenar los precios". Y anticipó que la inminente asunción de Cristina Fernández como presidenta no traerá cambios para el sector. "Con el nuevo Gobierno estimo que seguirá la misma política, estoy casi convencido de eso", dijo.
Más adelante, Sollé reconoció que los carniceros consiguen buenos réditos con los precios actuales. "Con estos valores, el negocio para nosotros es rentable.
Es más, a nosotros, los carniceros, no nos conviene que la carne aumente porque con estos precios vendemos en gran cantidad. Ahora, el gran problema es para el productor, que está viviendo un caos.
Esto se ve, por ejemplo, con lo que se está dando ahora con la leche, que el Gobierno le bajó el precio. Entonces, los productores mandan las vacas al Mercado de Liniers y se pasan a la siembra de soja".
Enseguida pintó un panorama sombrío para el campo, "porque de esta manera llega un momento en el que los productores de carne se funden.
El Gobierno los está apretando mucho y todo parece indicar que los va a seguir apretando. Yo no sé realmente que estadísticas tienen, pero aparentemente están en contra del campo".
En el cierre, el presidente de la Cámara de Carniceros repitió su convencimiento de que "con el nuevo Gobierno la carne va a seguir barata para el mercado interno".
Y reconoció que los valores bajos golpean duro a los productores, que eligen nuevos horizontes, pero no a los carniceros, "que con estos precios vendemos muchísimo".
Eduardo Martínez otro empresario del sector añadió que "el crecimiento se nota porque se están vendiendo muchos kilos".
Sin embargo, aclaró que el incremento no se concentra en una sola carnicería que domine el mercado, sino que "la torta está repartida, ya que en el partido de Olavarría según datos oficiales hay 296 carnicerías.
Esto genera una interesante competencia, tanto en atención como en calidad". Además, señaló que "durante las semanas en las que las verduras estuvieron tan caras, los niveles de la venta de carne subieron considerablemente".
A pesar de reconocer el crecimiento de ventas, Martínez marcó una clara diferencia entre el mercado capitalino y el olavarriense, específicamente en el tema de los precios.
"Buenos Aires es un mundo aparte en ese sentido. Para dar un ejemplo se puede decir que allá, un kilo de lomo vale 30 pesos, mientras que acá está en un promedio de 19 pesos".
Luego emitió críticas al gobiernonacional, "porque sigue sin mostrar un plan ganadero serio a largo plazo. Se está cometiendo una gran injusticia con los productores ganaderos". Y estimó que el contexto actual derivará en problemas concretas a partir del próximo invierno.
"Va a escasear la hacienda, habrá muy poco gordo y se va a incrementar el valor porque la demanda está instalada", estimó.
"Me imagino un invierno de 2008 complicado, no creo que se puedan mantener los valores actuales", prosiguió. Siempre en el terreno de los precios, resaltó que "la hacienda ya ha subió un poquito, y esto lo puede ver cualquiera que siga los valores de los mercados".
Según el comerciante, estas variaciones todavía no se han trasladado a las carnicerías "porque hemos achicado los márgenes y hemos absorbido esas subas".
El Popular