Ese día comenzará a regir el nuevo sistema de identificación obligatoria e individual de terneros. La entrada en vigencia del mecanismo, que forma parte del plan ganadero nacional, había sido suspendida por 60 días a principios de año por razones operativas.
Hasta el momento, unos 95.000 productores gestionaron la Cuig ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). El organismo reiteró que quienes no tengan esa clave no podrán adquirir las caravanas de identificación para todos los terneros nacidos durante 2006 y, en consecuencia, quedarán inhabilitados de trasladar hacienda vacuna por todo el país.
Por su parte, los establecimientos que gestionaron la Cuig, que representan aproximadamente más de la mitad del rodeo bovino nacional, iniciaron los trámites para obtener los nuevos dispositivos de identificación bovina.
Al respecto, 17 empresas se registraron ante el Senasa para proveer de las dos caravanas –una tarjeta y otra botón– que todos los animales deberán poseer. El productor debe solicitar tantas caravanas como terneros nacidos el año pasado tenga en sus campos. Los proveedores demoran entre 4 y 8 días en entregarlos.
El sistema prevé que, con la aplicación progresiva de las nuevas caravanas,
el rodeo nacional esté identificado totalmente en los próximos cinco años. Las
autoridades consideran que ese es un paso clave para conocer realmente cuál es
el stock ganadero.
El Cronista