PILAR (Clide Noemí Martínez, corresponsal). El considerable aumento del número de apicultores, producto del desencanto de los productores agrícolas por la sucesión de cultivos fallidos y el empobrecimiento progresivo de la calidad de los suelos en la zona, ha generado un gran interés en este rubro que apunta a ser uno de los puntales de la economía del Ñeembucú.

La actividad altamente rentable también permite la conservación de la ecología, ya que su implementación se realiza sin la utilización de productos químicos. Este trabajo se inició con un grupo pequeño de productores agrícolas desilusionados por los bajos rendimientos de los tradicionales rubros agrícolas de la zona, que fue multiplicándose progresivamente y en la actualidad la producción de miel de abeja es una de las opciones preferidas por los hombres del campo.
La miel del departamento de Ñeembucú alcanza los mayores niveles de pureza, ya que está libre de agrotóxicos y es una de las predilectas de los grandes acopiadores del país. Tras mejorar las condiciones climáticas que inicialmente se mostraron sumamente negativas para este rubro, los apicultores del sur tienen expectativas de lograr una producción interesante.

Para Atilio Benítez, del MAG, ahora todo depende del manejo de las colmenas y los productores más rigurosos serán los que conseguirán el mejor rendimiento, obteniendo interesantes ingresos. Explicó que los más experimentados ya han iniciado la primera cosecha, no así en el caso de la gran cantidad de nuevos productores que se acoplaron a esta actividad el año anterior. Con respecto a las expectativas de crecimiento, el especialista del MAG significó que la producción de la zona podría duplicarse en los próximos años. Insistió en la necesidad de aplicar todas las técnicas para obtener una miel de óptima calidad, que pueda ser comercializada en los mercados más exigentes. Entre las limitaciones existentes expresó que faltaría un centro de acopio y que esta inversión debería partir del sector privado. Dijo que la Argentina tiene una gran producción y es el país el que marca las pautas en cuanto al precio del producto en el Mercosur. Afirmó que actualmente son numerosas las empresas que se disputan la posibilidad de adquirir la miel producida en la zona.