Reclamaron apertura de mercados internacionales, aumento de producción, incentivos impositivos, libre oferta y demanda, nuevas tecnologías y financiamiento de largo plazo, entre otros temas, de cara a la conformación de la agenda pública de 2007. Representantes de la cadena agroindustrial coincidieron hoy en la necesidad de que en la agenda pública del año próximo se instalen temas como la recuperación de mercados internacionales, el aumento de la producción vacuna, la libertad de los mercados para regirse por oferta y demanda, la incorporación de nuevas tecnologías, incentivos impositivos y el acceso al financiamiento de largo plazo, entre otros.
En el marco de la 3ra. Jornada de la Cadena Agroindustrial Argentina, durante el panel “Los eslabones de la cadena agroindustrial de cara a la agenda pública de 2007”, los dirigentes reclamaron, además, políticas claras de largo plazo para el sector e interlocutores “válidos” en el Gobierno.
El titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, cuestionó “la intromisión de medidas equivocadas del Gobierno que hizo perder rentabilidad al sector agropecuario, y advirtió que la Argentina “tiene una importancia en lo económico que no sabe usar en lo político”.
“Hay mucho por hacer, los mercados internacionales son muy buenos para la Argentina, pero para eso necesitamos interlocutores válidos y específicos dentro del Gobierno”, advirtió el dirigente.
Por eso, señaló que la propuesta o el trabajo para 2007 es que se debe “considerar el manejo del límite de faena como una herramienta estratégica” y darle cabal importancia a la competencia.
“Los frigoríficos pueden manejarnos el precio y por eso queremos que compitan”, explicó Llambías, al tiempo que remarcó que la única solución para el problema de la falta de oferta “es aumentar la producción, lo que implica bajar costos y aplicar estímulos impositivos”.
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Consiganatarios de Ganado, Luis Rodríguez Abinzano, coincidió con Llambías sobre las necesidades del sector de cara al año próximo, pero cuestionó que “los precios están siendo distorsionados y controlados por el Estado y la oferta y demanda están perdiendo fuerza”.
“En comercialización el grave problema fue la limitación del kilaje de faena, ese fue el punto inicial que marcó el desabastecimiento”, advirtió el dirigente y aclaró que para cumplir con el peso indicado “hubo que sumar 40 kilos de grasa a los animales”.
Según evaluó Rodríguez Abinzano “esta limitación del kilaje disparó los precios, porque los animales que estaban por debajo de lo permitido sumaban más del 60 por ciento de la hacienda destinada al consumo y la falta de oferta hizo subir los precios”.
“Ahora se dieron cuenta que la prohibición de exportaciones tampoco sirve. No tienen claro cómo seguir con esto”, se quejó el dirigente en referencia a la política agropecuaria del Gobierno.
Para solucionar estas alzas de precios Rodríguez Abinzano aseguró que se “debe dejar regir al mercado por la oferta y la demanda”, ya que esa es la única forma para que sea “transparente”.
“Es un tema pendiente darle una identidad al país cuyo potencial proviene de la cadena agroindustrial”, aseveró el dirigente agropecuario.
En tanto, el directivo de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), Gastón Bourdieu, señaló que “el mensaje más importante de la Jornada Agroindustrial es demostrar que si bien puede haber puntos encontrados en la cadena, tiene intereses comunes superadores como la educación y la seguridad jurídica”.
En su condición de representante del sector financiero, Bourdieu recordó las distorsiones que generan el Impuesto al Cheque y el problema que provoca el descalce de plazos, y cuestionó las líneas crediticias del agro.
“El crecimiento de depósitos a plazo permitiría el financiamiento a largo plazo”, evaluó el directivo de ADEBA.
Desde el sector tecnológico, Pablo Pussetto, representante de la Federación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria (ACTA), destacó la necesidad de una “fuerte apuesta a la incorporación de nueva tecnología y a la innovación ya que son las que permiten el desarrollo”.
En este contexto, Pussetto advirtió que “en el desarrollo de tecnología es indispensable el recupero de la inversión” así como la “protección de las patentes” y el establecimiento “de reglas claras, que perduren en el tiempo y que permitan la apuesta en inversión en capital”.
Reclamó, también, “la libre comercialización de los productos y servicios” y recordó que “incorporar nuevas tecnologías es necesario para que el sector productivo adquiera valor”.
El director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, Alberto Rodríguez, como representante del sector industrialización de la cadena agropecuaria, por su parte, señaló que “los temas para la agenda de 2007 tienen que ver con los mercados, la infraestructura y el tema energético”.
“La colocación y la penetración en los mercados es una tarea muy complicada”, advirtió el directivo, quien además recordó que “otro problema tiene que ver con la restricción en cuanto a las formas de comercialización”.
Destacó, además, las inversiones del sector oleaginoso por 750 millones de dólares y el anuncio de inversiones por otros 120 millones de dólares en plantas de biodiesel.
“Hay que defender los mercados que se han conquistado, necesitamos mejorar la infraestructura, y mantener la comptetitividad”, concluyó el dirigente.