El Gobierno estrenó el año de encuentros con los supermercados con una de cal y una de arena. Por un lado, les reconoció el esfuerzo por haberse comprometido a bajar los precios de productos básicos para el último mes del año, cuya canasta mostró una baja de 0,1 por ciento. Por otro, hubo un reto para el sector, que representa el último eslabón de la cadena de la carne, y les recriminó que no trasladaron los acuerdos logrados con los cárnicos a los precios del mostrador.
Al mismo tiempo, y por separado, se reunió con los empresarios mayoristas, quienes aprovecharon la oportunidad para solicitarle a la ministra de Economía, Felisa Miceli, la inmediata baja de las retenciones a la exportación. Alegan que las medidas oficiales aplicadas en noviembre último implican una disminución de la competitividad de 15 puntos en el tipo de cambio.
Los secretarios de Política Económica, Oscar Tangelson, y de Coordinación Técnica, Lisandro Salas, convocaron ayer a los grandes supermercados (estuvieron representantes de Coto, Jumbo, Carrefour, Disco y Wal- Mart) y representantes del sector cárnico, con el objetivo de efectuar en conjunto una evaluación de las actas de entendimiento de la rebaja de precios acordada para los 220 productos de la canasta básica, que rigen hasta fin de enero.
Allí, los funcionarios se pusieron firmes y, con el indicador de precios mayoristas en mano, les recriminaron por qué no trasladaron la baja de precios mayoristas a las góndolas. Ayer el IPC mostró que hubo aumentos de cortes populares de la carne entre 2,6 y 6,4 por ciento. En tanto, los precios mayoristas de los novillos, novillitos, vaca y vaquillona observaron bajas de entre 1,2 y 5,2 por ciento. Sólo los terneros registraron una alza de 16 por ciento.
Los supermercadistas, que calificaron de "muy cordial la reunión", se defendieron alegando que muchas de las rebajas de los precios se efectuaron el fin de semana y el INDEC releva los precios sólo durante los días hábiles. Un segundo factor a considerar es "el rezago de aproximadamente veinte días", que demanda el traslado de los precios desde el Mercado de Liniers al mostrador.
Prometieron además que durante enero se verán las bajas de los precios. "Liniers está bajando", reconoció una fuente supermercadista, y "nosotros también comenzamos el proceso", agregó. Pidieron que el Gobierno ponga también la lupa sobre el resto de la cadena.
En el cónclave que duró dos horas se pautó para la semana próxima un nuevo encuentro, ya que el interés oficial es prolongar los plazos de los acuerdos vigentes, que caducan el 31 de enero.
Ambito Financiero