La campaña de la siembra de invierno 2005 de la soya, trigo y girasol
concluyó con una extensión de 414.000 hectáreas, lo que representa un incremento
del 20% (50.000 hectáreas) en relación al año pasado, cuando se registró 364.000
hectáreas.
Es decir, el cultivo de soya alcanzó una extensión de 280.000 hectáreas con un
crecimiento del 8%, el trigo representa 38.000 hectáreas con un incremento del
50%, y el girasol alcanzó las 96.000 hectáreas, con un 17% más que en 2004.
Los datos corresponden al informe técnico que dio a conocer la Asociación de
Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), que destacó que la mayor extensión
del área soyera se concentra en el norte integrado, que comprende Chané y Peta
Grande con 260.000 hectáreas, mientras que el resto se concentra en la zona este
del departamento, específicamente en San Julián y Guarayos.
Al respecto, el titular de Anapo, Carlos Rojas, señaló que pese a no haberse
obtenido los niveles de rendimiento en la anterior campaña de verano 2004/2005 a
raíz de los problemas climáticos, el sector oleaginoso está realizando los
esfuerzos necesarios para aportar al desarrollo de la región y del país en su
conjunto.
Respecto a los cultivos de soya, destacó que un porcentaje significativo ha sido
establecido por medio de la siembra directa, como resultado de los esfuerzos de
Anapo y de otras instituciones del rubro que han promovido las tecnologías
conservacionistas en el manejo de los recursos naturales, principalmente suelo y
agua.
Bajo ese contexto, los agricultores del norte integrado han realizado rotación
de cultivos con maíz, sorgo y trigo, a fin de disminuir la incidencia del ataque
de las plagas, además de mejorar la productividad.
Rojas resaltó también la buena perspectiva de precio para la venta de los
productos en esta campaña de invierno.
A su vez, el gerente de Anapo, Rolando Zabala, indicó que en esta campaña de
invierno se ha sembrado un 20% de soya RR, más conocida como transgénica, lo que
equivale a cerca de 56.000 hectáreas del total de las 280.000 hectáreas.
Anapo considera los buenos resultados obtenidos con relación al ahorro en los
costos de producción de aproximadamente $us 25 por hectárea. El costo por
hectárea de soya convencional oscila en $us 200 y $us 280.
A ello se suma la cotización de las oleaginosas en el mercado internacional ($us
263 la tonelada métrica) que registra tendencias positivas por encima de los $us
13 y $us 23 en relación a 2004.
Pablo Volpe, jefe de Servicios de Anapo, especificó que esta alza se debe al
efecto de la situación climática en diversas partes del mundo, principalmente en
Estados Unidos.
También los grandes productores de girasol en el mundo han disminuido sus
campañas, lo que hace que demanden mayor cantidad de aceite por la falta de
materia prima para las industrias.
En el caso del trigo, en Argentina ha habido disminución en la producción, país
que también abastece a Bolivia, pero prioriza el mercado de Brasil para sus
exportaciones. Por este motivo Argentina subió el precio del trigo entre $us 7 y
$us 12 comparado con 2004.
En otro orden, Anapo mantiene firme su expectativa para que se concrete la
reglamentación del uso del biodiésel en el país.
Anapo: Mercosur resta mercados
El presidente de Anapo, Carlos Rojas, afirmó que existe la posibilidad de
perder el mercado de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) debido a las
preferencias comerciales que le ha dado este bloque comercial al Mercado Común
del Sur (Mercosur).
Asoció que esta amenaza de perder competitividad para vender los productos de
las oleaginosas a Perú, Colombia, Venezuela y Ecuador se acrecentó con la
ausencia del Primer Mandatario, Eduardo Rodríguez, en la reunión de la CAN que
se realizó días atrás en Lima.
Expresó que dentro de los temas puntuales que se podían aprovechar en el
encuentro están la defensa del patrimonio histórico comercial que hace dos años
se está vulnerando debido a las salvaguardas, preferencias arancelarias y otras
medidas comerciales que los países andinos han aplicado para beneficiar al
Mercosur.
“Es necesario que (Eduardo Rodríguez) hubiera estado presente para dar una señal
de estabilidad política, económica y social ante los miembros de la CAN”, dijo.
Según Rojas, la fusión del Mercosur con la CAN ya ha provocado efectos negativos
en los precios de exportación.