La compra de carne con hueso y deshuesada, fresca o congelada, animales vivos para reproducción, semen y embriones, además de otros productos de origen bovino de Paraguay, sólo se cumplirá después de un análisis en ese lugar, explicó el ministerio en un comunicado.

“La importación debe atender los requisitos sanitarios definidos por Brasil”, agrega la información.

Entre estas normas se incluye la exigencia de que los establecimientos exportadores sean habilitados por el Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal del Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil, junto con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal de Paraguay (Senacsa).

La autorización previa del Gobierno brasileño sólo requería la inspección del Senacsa.

El tema fue discutido el martes en una reunión entre autoridades brasileñas y empresarios de la Cámara Sectorial de la cadena Productiva de Carne Bovina de Brasil.

El director del programa de sanidad animal del Ministerio, Inácio Kroetz, aclaró que la circular del despacho que autorizó la importación de esos productos todavía está vigente.

Los empresarios brasileños están pidiendo al Gobierno mayores restricciones a la carne paraguaya y alegan que la liberación podría perjudicar los intereses de la ganadería local.

El presidente de la cámara de empresarios del sector, Antenor Nogueira, dijo que están pidiendo que Brasil exija a Paraguay que sean rastreados los animales para hacer un seguimiento completo a la carne.

“Para que el productor brasileño pueda exportar carne a cualquier país se exige que los animales sean rastreados. Queremos el mismo tratamiento para quien quiera exportar a Brasil”, señaló Nogueira.

La semana pasada el Gobierno de Brasil autorizó la entrada en su territorio de carne de res y ganado de Paraguay con fines reproductivos, tras dos años de embargo.

El permiso excluye la entrada de animales vivos destinados al consumo y no vale para el estado de Santa Caterina (sur) que es considerado libre de aftosa sin vacunación.

La medida es un reconocimiento del estatus de Paraguay como país libre de fiebre aftosa con vacunación, otorgado por la Organización Mundial de salud Animal, según el comunicado.

En julio de 2003, Brasil suspendió la importación de ganado y carne paraguaya, fresca o procesada, en respuesta a un brote de fiebre aftosa cerca de la frontera de Paraguay con Bolivia y Argentina.