Durante el Seminario Económico Maíz 2005, organizado por AgriPAC Consultores y Agrositio, el Director de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales, Jorge Ingaramo explicó cual es la presión impositiva actual sobre el maíz y como es el impacto en la rentabilidad.
La diferencia por los buenos precios se la lleva el Estado
Comenzando por explicar que los términos de intercambio entre 2001 y 2004 mejoraron un 10,4 por cuento (relación de precios entre importaciones y exportaciones), lo cual llevó a que pasen de 105,3 a 116,3 y actualmente está en 106,6. Esta mejora significó ganancia anuales medias de 3631,7 millones de dólares y la presión impositiva se ve claramente en que las retenciones alcanzaron por año los 3500 millones, con lo que se puede observar que casi todos los beneficios alcanzados por la suba de precios, se los llevó el estado en materia de retenciones.
Este ingreso fue lo que le permitió al Estado alcanzar un superávit de 5.987 millones de dólares, un 3,9 por ciento del PBI y se tradujo en un aumento en las inversiones de capital, transferencias a las provincias y subsidios a las tarifas de servicios públicos.
Impuestos distorsivos
En el actual esquema impositivo, el 4,32 por ciento del PBI abarca impuestos distorsivos, como el de la renta presunta, el del cheque y las retenciones a las exportaciones. De esta forma se alcanzó un aumento del 100 por ciento en la recaudación del estado, mientras que los precios aumentaron solo un cincuenta por ciento, lo cual ha permitido esta buena situación que vive hoy el estado nacional. El problema, desde el punto de vista de Ingaramo, es si los términos de intercambio vuelven a bajar.
En el maíz
Con respecto al maíz, la presión impositiva por hectárea para la campaña 2004/5 fue de 41,5 por ciento, con lo cual no hay ganancias. Del total de estos impuestos, las retenciones alcanzan al 64 por ciento, mientras que el 28 por ciento es el impuesto inmobiliario y el resto se reparte entre los restantes. En el caso de este cultivo, las retenciones se llevan un total de 225 millones de dólares por año, el 11,4 por ciento del total de lo recaudado con la venta. Uno de los problemas más importantes que se genera aquí es que el productor paga incluso por lo que no exporta, ya que venden a un único precio.
En caso de sacarse las retenciones, la situación del maíz cambiaría mucho, ya que los ingresos aumentarían un 25 por ciento. Como ejemplo, la rentabilidad actual del maíz es de 36 dólares por hectárea, frente a los 140 de la soja y el año pasado fue de solo 15,6 dólares por hectárea. En caso de que se quiten las retenciones, esta cifra subiría hasta los 119 dólares y la rentabilidad total de todos los productores iría de 42 millones de dólares a 314, lo cual haría mucho más atractivo el cultivo del maíz.
Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio