El representante de Dow Agro Sciences expuso durante el congreso que realizó Asagir en el hotel Hilton, sobre la situación del cultivo de girasol en los Estados Unidos y luego habló en exclusiva con Agrositio. La situación de ese país se ve configurada por un 2004 bastante malo para el cultivo, debido al clima y al alto precio de la soja, pero actualmente hubo una leve vuelta al girasol, esperándose pasar en los próximos 4 años de los 2,3 millones de acres de hoy a 3,5 millones, sembrados con girasol.
EE.UU. país de obesos
El problema que se encuentra en Estados Unidos es el importante aumento de la obesidad, debido a un mayor consumo de aceites y grasas por comer en locales de comidas rápidas y comprar comidas preparadas en los supermercados. Como ejemplo citó el hecho de que el promedio de peso de los habitantes aumenta medio kilo por año y se generan 800 casos de diabetes tipo 2 por año, debido a la obesidad. Esta situación generó una gran preocupación en el gobierno, que decidió lanzar recomendaciones de dietas y por primera vez dividir entre aceites y grasas buenos o malos. Estas recomendaciones afectan mucho a la industria alimenticia porque van a llevar a una tendencia por parte de la gente a buscar alimentos con menor cantidad de ácidos grasos saturados. En este sentido el aceite de girasol es uno de los que menos tiene, en especial las variedades con alto contenido oleico, dado que son más estables y no necesitan ser hidrogenados, lo que genera la aparición de los ácidos grasos trans. Actualmente el 80 por ciento del consumo de aceite en Estados Unidos es de soja, que debe ser hidrogenado.
Reemplazar el aceite de soja en EE.UU.
Por este motivo se producirá una buena oportunidad para el girasol en aquel país, que puede hacer subir el precio un poco en el tiempo. “Lo que se va a requerir allá es reemplazar un volumen de aceite de soja importante, que se hidrogenados hoy, que no es lo más saludable y las opciones van a pasar por aceites no hidrogenados, que sean estables y con los cuales se pueda freír o fabricar alimentos” señaló y agregó que dentro de esas opciones, el girasol con elevado contenido de oleico o la colza canola son dos de las opciones más viables, con una capacidad de respuesta en el corto plazo, mientras a largo plazo se siguen modificando los aceites tradicionales, con genética.
Por ejemplo, “los proyectos de modificar el aceite de soja tienen tres etapas y dicho por la gente que está a cargo de esos proyectos, el aceite de soja que tenga la performance de un aceite de girasol alto oleico está todavía a entre 10 y 12 años de su lanzamiento, eso siendo optimista en que todos los problemas de genética y merma de rendimiento, sean resueltos. Lo más optimista es que podamos tener una soja con un perfil parecido al del girasol en 10 años, con un volumen y un precio aceptable, así que hay una oportunidad y creo que es clave para cultivos como el girasol de tomar esta bandera.
Una oportunidad para Argentina
Con respecto a como se ubica nuestro país en este contexto, explicó que “la oportunidad de hecho existe, el volumen de aceites a reemplazar en los Estados Unidos en los próximos cuatro o cinco años es inmenso, desde ese punto de vista no hay ninguna limitación”. Ilarregui sin embargo aclaró que “las limitaciones son las que nos ponemos nosotros de presentarnos como un oferente serio, de tener una calidad constante, una logística comprobada y un precio competitivo, todas esas cosas creo que se pueden alcanzar desde acá, tenemos que trabajar en las dos puntas, tanto en la producción, en la preservación de identidad en el país y en la calidad y en el desarrollo de los nuevos productos allá, pero de hecho los números y los volúmenes dan como para que haya una oportunidad para girasol alto oleico argentino en Estados Unidos”.
Respecto a la capacidad de respuesta de nuestro país dijo que como ejemplo, “nosotros como Dow AgroSciences producimos todo lo que podemos, no solo para los Estados Unidos, sino para el resto del mundo y en los últimos años, consistentemente nos hemos quedado cortos, entonces cada año incrementamos nuestros programas de siembra, la capacidad de contratar, pero honestamente en estos últimos años nos hemos quedado cortos, la demanda nos ha superado”.
Por Santiago Rivas – Exclusivo Agrositio.com