Como primer comentario que surge de este titulo, es que la genetica en especies forrajeras es una "tecnología" nueva en el mundo. No obstante en la Argentina, sino tambien en paises mas desarrollados.

Vemos que en Nueva Zelanda, pais lider en el desarrollo de las distintas especies forrajeras templadas, ha trabajado en genetica desde el año 1936. Sin embargo, la gran concentración de "obtenciones" se encuentra desde el año 1985 en adelante. Un 85% del total de cultivares obtenidos se realizo en los ultimos 17 años.

Un 76% de los cultivares inscriptos en Argentina se han registrado a partir de la decata del 90 (Mayoritariamente esto se dio durante la epoca de importaron de semillas forrajeras en el periodo de covertibilidad). Con lo cual, nos encontramos que la gentetica en las especies forrajeras es un aspecto novedoso dentro de nuestros esquemas pastoriles, y la clave estara en tratar a la misma como una herramienta de uso disponible para el productor ganadero.

Desde el punto de vista de la genetica, lo mas importante es detenerse a analizar la variabilidad que se presenta dentro de cada especie. Ver cual es el activo que agrega cada cultivar, y de que manera el productor puede incorporar esta tecnología a su sistema. Algo que hemos aprendido como industria de semillas es la importancia de todo el trabajo posterior a la genetica.
Cnocer el potencial de producción de un cultivar, es tan importante como poder comprobar y probar que ese cultivar se comporta de una buena manera. Como deberá ser manejado, cules son las recomendaciones de uso y finalmente cules son la ventajas que el productor ganadero obtendra del mismo. Y acá es donde resultara clave todo el trabajo de evaluación que se realice del mismo cultivar.

De poco servira analizar simplemente alguna de las variables involucradas y no a todas. De nada irve la mejor genetica forrajera si la fecha de siembra no es la adecuada. O fertilizar pero no tener programado un sistema de monitoreo de malezas. En conclusión, la calidad de la genetica si no va acompañada por un buen manejo, puede resultar no ser la variable principal. En casos de condiciones de maximización de de la producción por hectárea, encontramos que una adecuada selección en el material genetico modifica el resultado final.

por : Tomas Laxague - exclusivo Agrositio