El presidente del Instituto Nacional de Carnes, INAC, Alfredo Fratti, informó que existe un principio de acuerdo para llegar a un corte de carne que resulte más barato para los consumidores luego de haber terminado una ronda de consultas cuya última etapa fue anteanoche con la Asociación Nacional de Carniceros, ANC.
El nuevo presidente de INAC, Alfredo Fratti, explicó que se trabaja en torno al asado, que pasaría a venderse a una cifra cercana a los 26 pesos.

El dirigente señaló también que los carniceros están dispuestos a limitar sus ganancias. Luego de reunirse con la directiva de la ANC, que fue informada de la intención del Poder Ejecutivo y prometió su apoyo a la iniciativa. Pero además, los carniceros insistieron con Fratti en que no se resuelve el tema del precio de la carne solamente con esta medida y propusieron buscar un canal de abastecimiento para el consumo interno diferente al de la exportación, como forma de no hacer pagar a los uruguayos el mismo precio de la carne que se le cobra a los norteamericanos. Entre otras cosas propusieron importar ganado en pie para la faena inmediata desde Brasil, donde el precio es 30% más barato que en Uruguay.

En cuanto a la medida que adelantó Fratti, la misma podría instrumentarse para fin de mes.

"Vamos a tomar decisiones en forma común con el sector privado, por eso estamos estudiando este asunto", sostuvo Fratti, al tiempo de asegurar que "estamos bastante de acuerdo en lo conceptual".

Aclaró que "acá no hay una resolución ya tomada por parte del gobierno porque recién estamos comenzando a negociar. Es bueno que la gente sepa que estamos caminando por la senda del diálogo".

Es así que se está trabajando sobre un corte cárnico "en el que todos podamos hacer un esfuerzo", indicó Fratti, en relación a que todos los involucrados deberán ceder. Por eso los industriales, los distribuidores, los productores, los carniceros y "también el gobierno" deberán negociar sus posiciones, aseveró el presidente de INAC.

El rol del Estado

El consultor de la industria frigorífica, Alfredo López, fue consultado por LA REPUBLICA sobre el anuncio del ministro Mujica de reorientar los actuales subsidios a la exportación de carnes y sobre el reciente aumento en el precio de la carne al consumo.

López dijo: "Estimo de importancia el objetivo de dinamizar la cría para levantar esa restricción histórica del 63% del procreo bovino, pero no me parece conveniente el anuncio de dejar sin efecto la devolución de impuestos indirectos que percibe la industria, teniendo en cuenta que esos casi 30 millones de dólares anuales operan un retorno a través de las transacciones de la materia prima, o sea que inciden en los niveles de valores del ganado para faena en el mercado. De ello han dado además una pauta coincidente la industria exportadora y las entidades rurales, cuyos agentes productivos intervienen en forma directa en la comercialización de haciendas, punto históricamente conflictivo en el complejo cárnico". Agregó "si tenemos en cuenta que la cría representa el eslabón más débil de la cadena productiva, básicamente por sus limitaciones o escasez del recurso forrajero natural y por ende con restricciones en materia de rentabilidad, los estímulos deben apuntar a políticas de mediano y largo plazo con fuertes consistencias, tanto desde el punto de vista técnico, financiero y de inversión, además de diseñar una estructura o sistemas de organización de los propios productores. Naturalmente que el Estado debe en ello jugar un rol muy importante, pero también es cierto que al ser beneficiarios los invernadores y la industria de una dinamización de la cría deberán acordar mecanismos regulados para ese fin, no dependiente exclusivamente del factor precio-mercado". Con relación al problema del precio de la carne al consumo en, el que se estableció una suba de 2 pesos de la media res con incidencia de un máximo de 5 pesos a los cortes sin hueso, señaló que "en este punto suelen intervenir factores propios del mercado (valores de exportación, evolución de la faena y precios, variaciones cambiarias y niveles impositivos). Por supuesto que existen condiciones para contrarrestar algunos de esos factores en cuanto puntualmente determinan variaciones de los precios. En rigor el tema pasa por la negociación entre el gobierno y la industria que acuerden objetivos de abastecimiento de cortes y precios". Entendió que "disminuir la carga impositiva del 23% que paga el consumidor siempre es un punto de relieve, pero no suficiente. La industria debería asegurar un menú diferencial de cortes, en especial delanteros, con precios más accesibles para el consumidor, cuya ecuación de costos se respalda en la excelente gestión exportadora y en particular de precios captados por la industria exportadora". López finalizó afirmando "creo que la instalación de un nuevo gobierno representa una buena oportunidad para manejar un ámbito de conversación, más que de confrontación".