Tras el canje de la deuda, hay un cambio en la agenda de la política económica que se sentirá de una u otra manera en los bolsillos de los argentinos. Según la opinión de media docena de economistas de todas las tendencias consultados por Clarín, lo que sigue es lo que puede pasar en 25 temas clave del nuevo escenario:
Actividad económica
Todos los economistas descuentan que este año el PBI de la Argentina crecería entre el 6 y el 8% . Por la fuerte recuperación de fines de 2004, el 2005 ya comenzó en un escalón alto: 3,6%. Así, entre 2003 y 2005, el repunte acumulado superaría el 25%. Recién este año el PBI sería mayor al de 1998. Una muy buena señal.
Crédito
Si no hay grandes cambios en las tasas, se espera un incremento del crédito por una suba de depósitos y porque una parte de la población querrá ponerse al día con la compra de bienes. Se espera por eso que haya un importante incremento de las líneas de créditos hipotecarios, prendarios y personales.
Salarios
Al compás de la mayor actividad, se estima que habrá una presión sindical para mejorar los salarios. Por eso se especula con una suba del salario mínimo, una reactivación de las paritarias y, tal vez, mayor conflictividad laboral, como empezó a notarse sobre fines del año pasado. Si bien el salario tuvo una leve recuperación en 2004, en promedio el poder adquisitivo de los argentinos se deterioró en comparación con los niveles previos a la devaluación. Hoy todavía se puede comprar 15% menos que en 2001. En los últimos años también se deterioró la distribución del ingreso, ya que hay casos de empresas favorecidas por la devaluación y el congelamiento de las tarifas que no trasladaron parte de esas ventajas a sus empleados.
Sueldos estatales
Los empleados públicos fueron los que más perdieron en los últimos años, porque desde la devaluación sus sueldos subieron en promedio el 15%, contra una inflación del 55%. El Gobierno no prevé aumentos para este sector, pero se estima que habrá mejoras, también por la presión sindical. En principio, podría haber subas puntuales para las franjas salariales más bajas.
Inflación a la vista
El Presupuesto prevé para todo este año una suba de los precios minoristas del 7,9%, superior al 6,1% de 2004. Ya en los dos primeros meses la inflación acumula un 2,4% por el incremento de los precios de los alimentos y la recuperación de los servicios.
Algunos economistas estiman que la inflación podría superar la meta oficial por el impacto de la renegociación de las tarifas y las presiones salariales.
La suba de precios también impactará de lleno en la deuda pública. Ocurre que la deuda en pesos se ajusta por el CER. Por este motivo, sólo en febrero la deuda pública subió en 466 millones de dólares.
Deuda externa
La deuda pública es ahora de 125.000 millones de dólares (72% del PBI), más 20.000 millones sin reestructurar. Equivaldría al 84% del PBI. Para hacer frente a esa deuda, aunque está más repartida en el tiempo (los pagos llegan hasta el 2046) y a menor tasa de interés, el Gobierno aún necesitaría un superávit fiscal anual del orden del 3 al 4% del PBI.
Pero hasta 2010 las necesidades son todavía mayores porque hay mucho por pagar. Sólo si los organismos financieros refinancian sus vencimientos, habría que hacer frente a pagos por 8.500 millones de dólares.
Inversiones
Se espera un aumento de las inversiones, es decir de empresas que mejorarán sus plantas para producir más. Muchas industrias están trabajando al borde de la capacidad instalada plena y necesitan ampliarla para hacer frente a la mayor demanda. Si no lo hacen, optarán por aumentar los precios de lo que producen (y eso lleva a más inflación). Además, el Gobierno promovería la obra pública y están en marcha ampliaciones de gasoductos y redes eléctricas, a lo que se suma la promoción industrial aprobada para varias empresas, con un costo fiscal de 1.200 millones de pesos. En 2004 la inversión rondó casi el 20% del PBI. Para este año, se espera que suba al 22 o 23%.
Dólar
Se espera que la inflación crecerá más que el valor del dólar. El Gobierno calcula que estará a un promedió de 3,05 pesos. Pero algunos dicen que podría caer a $2,80 por el ingreso de capitales extranjeros. Al Gobierno le interesa mantener el dólar a estos niveles porque considera que es la mejor manera de hacer de las exportaciones uno de los pilares del crecimiento económico. Como contrapartida, los salarios argentinos son bajos si se los compara con los de otros países. Esto, claro, es un factor que les permite a las empresas ser más competitivas en el comercio mundial.
Superávit fiscal
Es un eje de la política económica. En 2004 el ahorro logrado (el Gobierno gastó menos de lo que recaudó) fue equivalente a casi el 6% del PBI. Por su dimensión, ese ahorro es algo inédito en la historia argentina. Buena parte de ello se explica porque tras la devaluación, muchos gastos del Gobierno quedaron congelados en pesos y la recaudación, por el contrario, se ató a la inflación y al tipo de cambio (retenciones a las exportaciones). El Gobierno está obligado al superávit fiscal alto para hacer frente a los vencimientos de capital de la deuda. Será un objetivo por muchos años, porque es la única manera (junto a la suba de las exportaciones) de reducir la deuda en proporción al PBI.
Autos
Se calcula que habrá mayores ventas tanto de autos 0 km como de usados, con precios un poco más altos que la inflación. La mayor demanda provendría del aumento de los ingresos de los sectores medios y altos, de la recuperación del crédito y del aumento del empleo.
Impuestos
Como entre 2005 y 2006 Argentina tendrá que pagar vencimientos de deuda por 27.000 millones de dólares, el Gobierno mantendrá una fuerte presión fiscal para obtener más ingresos. Es decir que no habrá alivio para nadie en el pago de impuestos. Por ahora no está prevista la eliminación de impuestos, aunque podría haber algunos cambios en los tributos a la exportación. Para favorecerlas, podrían aprobarse mayores reembolsos o reintegros a ciertas empresas que vendan al exterior.
Fondo Monetario
Tras el canje se reabre la negociación suspendida con el FMI. Se supone que, a cambio de refinanciar los vencimientos de la deuda (unos 30.000 millones de dólares con los tres organismos multilaterales), el FMI exigirá el compromiso del Gobierno con un superávit fiscal alto, el cierre de la renegociación de los contratos y tarifas con las privatizadas, la sanción de la Ley de Coparticipación Federal, el rediseño de los bancos públicos y otras medidas llamadas de "reforma estructural". El Gobierno podría inclinarse por una renegociación del acuerdo a un plazo de un año, con metas "cuantitativas" (como superávit fiscal o expansión monetaria) sin compromisos "estructurales".
Tasa de interés
Si hay entrada de capitales las tasas podrían bajar un escalón pero dependerá de qué pase con la inflación. Si el Gobierno sale a colocar deuda para pagar parte de los vencimientos de este año, o si el Banco Central quiere absorber los pesos que emitirá para comprar dólares las tasas podrían repuntar. Una tasa más alta es consecuencia de menos crédito, pero eso no se visualiza a corto plazo.
Viajar afuera, todavía un lujo
Los viajes de placer al exterior seguirán siendo un gusto caropara los argentinos. No sólo Europa o América del Norte, los
dos destinos históricamente más solicitados. También seguirá siendo caro pasear por América latina. Ocurre que el peso argentino fue una de las pocas monedas que no se revalorizó frente al dólar después de la devaluación de 2002. Entonces se supone que, como sucedió el año pasado, la gran mayoría de los argentinos seguirá haciendo turismo doméstico. Y, tal vez, convalidando las subas de precios de ese rubro.
Negociación por las tarifas
El Gobierno quiere concluir este año la renegociación de los contratos de las empresas privatizadas. En los acuerdos ya cerrados —doce— hubo autorizaciones de aumento de tarifas, aunque la condición fue que no lleguen a las casas de familia.
En la distribución de electricidad la suba fue de hasta el 28% para industrias y comercios. En gas, el Gobierno ofreció a las distribuidoras aumentos del 15%. En Aguas se habla de entre el 16 y 20%. A eso se agregan recargos tarifarios para financiar la extensión de gasoductos y redes eléctricas.
Inversión extranjera
Es la más rezagada. Si bien la salida del default favorece la inversión extranjera, los especialistas dicen que dependerá de la renegociación de los contratos con las privatizadas, de lo que suceda con los pleitos judiciales en el extranjero (en el CIADI) y de que se recree el "clima de negocios".
Turismo del exterior
Por las fuertes diferencias de precios y la abundancia de recursos naturales, todo hace presumir que seguirá la entrada de turistas del exterior, en especial de Estados Unidos y Europa. Y si se mantiene la apreciación del real, también los turistas brasileños podrían elegir viajar al país. Esto significará un importante ingreso de divisas a la economía local.
Comercio exterior
Este año las exportaciones aumentarían un 4% y las importaciones un 20%. Quedaría un saldo comercial positivo de 9.000 millones de dólares, menor al de 2004. Pero podría haber cambios en las exportaciones, según la evolución de los precios internacionales, y en las importaciones, según el ritmo de la actividad local.
Jubilaciones
Tampoco el Presupuesto 2005 prevé aumentos para las jubilaciones, a pesar de que viene mejorando la recaudación previsional. La ANSeS destinaría parte de sus mayores ingresos a financiar las nuevas prestaciones (jubilación anticipada por desempleo y por exceso de edad) y a pagar viejos juicios.
Pobreza
La Argentina tiene 40% de pobres, que son aquellos que integran una familia tipo cuyos ingresos mensuales no superan los 745 pesos. En este conjunto hay 15 millones de personas, de las cuales un tercio son indigentes, es decir familias que no tienen para consumir cada mes una canasta básica de alimentos de 330 pesos. La reducción de estas cifras se logrará si se cumplen las proyecciones sobre la continuidad del crecimiento, la baja del desempleo y el aumento del poder adquisitivo de los sueldos y las jubilaciones. Pero una variante clave es la inflación: si los precios ganan la carrera contra los ingresos, se deterioran las condiciones de vida, en especial de los que menos ganan.
Brasil
Como el principal socio del Mercosur está creciendo y sus precios (en dólares) son superiores, se favorecen las ventas argentinas a Brasil. En ese contexto se suavizan los conflictos comerciales, aunque la Argentina quiere aprovechar la actual normativa para "rediseñar" el Mercosur, porque como está ahora —según el Ministerio de Economía— beneficia a las industrias brasileñas.
Buen pronóstico para el empleo
Con la mayor actividad económica que seguirá observándose este año, también mejorará el empleo, pero aún a menor ritmo que lo que estaba sucediendo hasta ahora.
La mayoría de las empresas completaron sus planteles y el nuevo empleo va a estar más asociado a la ampliación de plantas o apertura de nuevas fuentes de trabajo.
Se espera que a fin de año el desempleo se sitúe en torno al 10% de la población, sin contar a los desocupados que reciben planes de asistencia social. Hoy es del 12,1%.
Momento de comprar
Los carteles de venta podrían volver este año a ganarse un lugar en el paisaje urbano. Todos los analistas descuentan un aumento de los precios de los activos internos —como los inmuebles o los campos— porque habrá una mayor demanda de la población y además, para los inversores será una buena opción financiera, por la inflación y la apreciación del peso.
En el negocio inmobiliario influirá, claro, la recuperación de los créditos bancarios a tasas bajas. Es el mismo efecto que podría percibirse en las automotrices, que venderían más.
Ingreso de capitales
La entrada de fondos especulativos —para aprovechar la apreciación del peso— es una de las preocupaciones del Gobierno, porque podría llevar a que caiga aún más el valor del dólar. Y porque introduce volatilidad en el mercado cambiario ya que, ante la menor incertidumbre o la suba de la tasa de interés internacional, esos fondos tienden a salir bruscamente, provocando fuertes subas en el valor del dólar. Es muy probable que haya restricciones a esos capitales.
Contexto mundial
Sigue siendo positivo, pero existe la posibilidad de que Estados Unidos aumente la tasa de interés y tiendan a reducirse los altos precios internacionales de las materias primas. Como el Gobierno no prevé endeudarse, la suba de la tasa tiene un impacto menor pero la evolución de los precios sí repercute sobre la actividad.
Candelaria de la Sota