La planta valdivia, el mayor complejo forestal del país, reanudará hoy sus operaciones tras un mes de paralización forzada y millonarias pérdidas.

Los 16 miembros de la Comisión Regional del Medio Ambiente (Co-rema) de Los Lagos aprobaron ayer por unanimidad la reapertura de la planta Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución. La compañía cumplió con las cuatro condiciones exigidas por los organismos técnicos de la Corema y logró el visto bueno para levantar la suspensión de la planta, formalizada el 18 de enero pasado.

La firma espera ser notificada durante el día de la medida que levantó el cierre y sólo después de ello podrá reactivar sus procesos productivos. El gerente de Operaciones de Celulosa Arauco, José Vivanco, dijo desde Valdivia que no antes de cuatro días la planta estará plenamente operativa y reiteró las críticas a una paralización que considera injustificada y desproporcionada.

La empresa contabiliza en los 29 días de paralización pérdidas por al menos US$ 7 millones y menores ventas por US$ 30 millones. Vivanco estima que las mermas pueden ser aún mayores, ya que desde el cierre de la planta el precio de la celulosa aumentó y la firma mantuvo parte de sus costos pese a no poder producir. Durante este mes Arauco aprovechó de adelantar las fases de mantenimiento de sus operaciones.

Cada jornada sin operar le significó a la firma menores ventas por US$ 1 millón y pérdidas en utilidades de hasta US$ 250 mil.

En la planta trabajan 259 trabajadores, pero genera 4.500 puestos de trabajo indirecto, estima la firma.

Las cuatro condiciones

Arauco debía cumplir con cuatro condiciones: contratar auditorías externas, acordar monitoreos permanentes de sus procesos, establecer planes de contingencia y cerrar el acceso a aguas de pozos ubicados en las cercanías.

El intendente y presidente de la Corema de la X Región, Jorge Vives, dijo que la empresa "cumplió las cuatro condiciones impuestas", se-gún determinó el Comité Operativo Fiscalizador (COF) del organismo. En la reunión de la Corema, el COF expuso ayer las conclusiones de las fiscalizaciones realizadas en terreno y se presentó una consultoría del investigador de la Universidad de Concepción Claudio Zaror.

Según el intendente, la Corema deberá seleccionar -de una lista de 10- a dos empresas para realizar las auditorías: una chilena, encargada de hacer estudios periódicos a Celco, y una internacional, que escrutará los procesos internos por una vez y luego cuando Corema lo estime conveniente. La autoridad dio un plazo de 15 días para que las consultoras presenten sus propuestas.

Vivanco insistió en lo desproporcionado del cierre ordenado a mediados de enero e insistió en que las cuatro exigencias podían ser subsanadas sin necesidad de aplicar un cierre tan dañino para el negocio estrella de Empresas Copec, del holding Angelini. "No entiendo la medida (del cierre) y por eso no la puedo calificar", dijo. "Esta es la primera planta forestal que entra en este sistema de evaluación ambiental. Estamos todos aprendiendo y no sabemos a qué atenernos. Las reglas deben clarificarse más", pidió Vivanco.

El ejecutivo agregó que Arauco no ha renunciado a ejercer acciones legales por los perjuicios ocasionados, materia que está en manos de los abogados de la firma.

Pese a ello, aseguró que la relación con las autoridades es buena y que se ha avanzado una enormidad en el conocimiento técnico de los problemas.

Críticas

El mundo empresarial, que aplaudió el levantamiento del cierre, secundó a la firma en sus críticas.

Andrés Concha, secretario general de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), señaló a La Tercera que "lo preocupante son las sanciones administrativas de esta envergadura, que son posibles de evitar con compromisos entre la empresa y la sociedad para establecer medidas de corrección. Lo que cuestionamos son sanciones que lleguen con tanta facilidad a una paralización sin existir medidas intermedias".

La crítica es respaldada por Arauco: "Todo es blanco o negro", dice Vivanco. La preocupación de los privados también incluye la paralización de la construcción de la Planta Itata, en la VIII Región, decretada el 11 de enero. En esta planta se invertirán US$ 1.200 millones.

El cese temporal de las obras de Itata también afectará las proyecciones de crecimiento del sector de la construcción, que calcula que cada mes de paralización de la obra disminuirá en 0,2 punto porcentual su crecimiento anual.

Para organizaciones ambientalistas, sin embargo, la decisión de la Corema de ayer sienta un mal precedente. "Esta medida demuestra la debilidad de la autoridad ambiental en el país (...) Corema no cuenta con el respaldo legislativo suficiente para favorecer los objetivos ambientales por sobre las presiones económicas", opinó el economista de Fundación Terram, Cristóbal Zolezzi.

Por último, la firma negó tener responsabilidad en la muerte de los cisnes de cuello negro del río Cruces. "Ya dos estudios concluyen que la empresa no tiene relación con ello", dice Vivanco. El último estudio de la Universidad Austral y que la Cona-ma divulgará hoy descartó la presencia de compuestos organoclorados -uno de los principales residuos del proceso de la celulosa- en las algas que sirven de alimento a estas aves.

Sin embargo, en el análisis -realizado en el humedal y los sectores aledaños- se aseguró que existe presencia de "compuestos extraños al sistema" como ftalatos, compuestos naturales "derivados de la madera", además de otros agentes generados en procesos industriales.

En el informe se detallaron las causas de la mortalidad de las algas lu-checillo, que finalmente ocasionaron la desnutrición de las aves, las que revelaron que éstas contenían altas dosis de hierro y manganeso.