¿Cuál es el cuadro actual? No es necesario ser muy observador para darse cuenta de que las cosas no pintan bien. Mucha mercadería (de la cosecha vieja) en los silos, buenas perspectivas de una buena producción 2004/05 y una demanda algo debilitado conforman la mezcla que produce el estado actual de los precios y permite apreciar un futuro poco auspicioso para los próximos meses.
Respecto a la demanda, China tiene un papel preponderante en la debilidad que se observa en el mercado, al menos en el corto plazo. Con el advenimiento del Nuevo Año Lunar chino, la actividad comercial comienza a bajar. Con las festividades se da un aumento de la faena, por lo cual el tonelaje de mezclas y balanceados para la alimentación animal disminuye. Así, también, las compras de harina de soja.
Pero a este cuadro hay que agregarle un aditamento de dudosa credibilidad. Para Argentina, el USDA dejó sin variaciones su proyección de la producción 2004/05, en 39 millones de toneladas.
¿Es razonable aguardar una cosecha de 39 millones de toneladas de soja en Argentina?
Este es el número del USDA. Así que tiene cierta fuerza; de hecho a partir de que fuera anunciado los precios sufrieron una baja.
Sin embargo, desde esta columna mantenemos ciertas dudas sobre la factibilidad de semejante cosecha.
Si así fuera y los números de la cosecha argentina fueran corregidos en febrero, es probable que se observe alguna mejoría en los precios. Seguramente muy puntual. Pero sería algo.
Así las cosas, en el corto plazo, los productores seguirían vendiendo a cuentagotas, afectando la actividad industrial.
Respecto a la producción, el panorama sigue siendo alentador.
En general, la condición de los cultivos es muy buena, particularmente en Córdoba y Santa Fe, que conjuntamente se llevan casi el 70% de la superficie total de la oleaginosa.
En el área núcleo, las temperaturas no afectaron mayormente los lotes. Hay un buen desarrollo por el nivel de recarga de agua en el perfil del suelo. Las necesidades de humedad se concentran más bien en el norte de la provincia de Córdoba, sudoeste y sudeste de Buenos Aires.
Sin embargo y reiterando lo dicho en otros informes, hay indicios favorables para mediados de año.
Un indicador de que a partir del segundo semestre el cuadro puede mejorar lo dan los valores del CBOT para la posición Nov 05, que muestra un inverse de 4 dólares por tonelada.
Es que se percibe una probabilidad muy cierta de baja en la superficie a sembrar en EE.UU.
A partir de la aparición de la roya asiática, que elevaría el costo de producción por el uso de fungicidas entre un 25% para el agricultor, seguramente baje la superficie. Los cálculos hablen de una disminución del área a sembrar en EE.UU (con la oleaginosa en el 2005/06) de 2 a 2,5 millones de acres, lo que sería entre 800.000 y 1 millón de hectáreas. No es poca cosa.
Por fortuna, hay un elemento que abre una esperanza concreta.