Así lo afirmó hoy Antonio Cancelo, ex presidente de la española Mondragón
Corporación Cooperativa, durante el XVII Congreso Nacional CREA que se está
realizando en Mar del Plata y que finaliza hoy.
“Hoy (en la ciudad española de Mondragón) tenemos un nivel de paro
(desempleo) del 4% con una renta por habitante que es la menor distribuida de
toda España; el índice de pobreza es del 0,5%, cuando en España es del 5%”,
señaló Canceló.
“Aquí pueden hacer todo esto a través de las empresas, pero para ello tienen
que crear empleos, porque una persona sin empleo es una persona sin esperanza”,
agregó.
Mondragón Corporación Cooperativa (MCC) nuclea a unas 140 empresas y es el
primer grupo económico del país vasco y el séptimo de España.
En 2003 facturó 9655 millones de euros con exportaciones por un valor de 2551
millones de euros y una rentabilidad (excedentes en realidad porque se trata de
un grupo cooperativo) de 411 millones de euros (
www.mondragon.mcc.es )
“Nos parece que el valor de la cooperación es un valor profundo; pónganse a
trabajar conjuntamente”, remarcó.
“Al sumar podemos actuar en los mercados internacionales, porque solos nunca
lo vamos a poder hacer. Además, al ser más, podemos tener más capacidad de
presión en el mundo político”, aconsejó Cancelo.
“Nuestro proyecto nació en 1941, cuando un joven sacerdote de 26 años llegó a
un pequeño pueblo de 8000 habitantes llamado Mondragón. Este sacerdote se
encontró con un pueblo de la posguerra que tenías las heridas sangrantes (de la
guerra civil española)”, recordó.
El sacerdote José María Arizmendiarrie fundó una escuela profesional que
generó, con los años, un impulso emprendedor que impulsó la creación de una
serie de cooperativas durante la década del ’50, las cuales fueron los primeros
antecedentes de las empresas que actualmente integran MCC.
“Mondragón es un pueblo sin recursos naturales. El único recurso que tenemos
son las personas. Los elementos claves que han posibilitado este desarrollo
fueron la formación; esta ha sido una preocupación constante. Incluso se creó
una cooperativa para que trabajen los estudiantes y con ese trabajo de 4 horas,
por el cual reciben retribuciones iguales a las que se pagan en la industria,
pueden costearse sus estudios”, explicó Cancelo.
“Todo esto no habría sido posible sin valores practicados. Los propietarios
de todo esto son los trabajadores y el principio de decisión es absolutamente
democrático”, destacó.
La actividad de MCC se encuadra en tres sectores: financiero, industrial y
comercial; éstos funcionan de manera autónoma dentro de una estrategia conjunta
y coordinada desde el centro corporativo del grupo.
El área financiera incluye la actividad bancaria, de previsión social y
seguros. El industrial agrupa a siete divisiones dedicadas a la producción de
bienes y servicios, mientras que el sector comercial está integrado por negocios
de distribución comercial y actividades agroalimentarias.
MCC además gestiona diversos centros de investigación y varias instituciones
de formación profesional y de enseñanza, incluida una universidad que cuenta con
alrededor de 4.000 alumnos.
“Como no había recursos financieros, se creó un banco, que actualmente administra unos 9000 millones de euros”, indicó Cancelo.