CD. DE MÉXICO.- De no incentivarse el consumo de pescados y mariscos de
origen nacional, en 3 años las importaciones de productos asiáticos,
principalmente chinos, podrían dominar el mercado y propiciar una crisis de la
industria en México, aseguró Francisco Sánchez, presidente del Consejo Mexicano
de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (COMEPESCA).
"Hoy el 20 por ciento de lo los pescados y mariscos que se comercializan en el
país son importados, principalmente de China, pero si no hacemos nada en 3 años
nos pueden quitar el mercado y convertirnos sólo en importadores", señaló
Sánchez.
Ejemplificó que para las tiendas de autoservicio no es tan rentable ofrecer
pescados y mariscos al consumidor, como es la venta de carne y pollo, ya que les
representa menos del 1 por ciento de sus ventas, es por ello que los anaqueles
de los mariscos son más pequeños.
Aunado a ello, comentó, en los pequeños anaqueles se observan filetes de
procedencia china, que son de menor calidad y que al consumidor lo desaniman a
seguir comprando.
"El consumo en el país es muy bajo, ya que mientras Japón consume 90 kilogramos
per cápita, en España 38 y en Estados Unidos 28, en México sólo llegamos a los 7
kilogramos per cápita", señaló.
De acuerdo con información del Comepesca, la mayor amenaza se presenta en los
filetes de Tilapia, que en los supermercados se ofrecen como filete oriental y
blanco del Nilo.
Sin embargo, los productores del país cuentan con la infraestructura para
producir con mayor calidad.
Mercado camaronero
Por su parte, Sergio González, vocero del Consejo Mexicano del Camarón,
señaló que en el crustáceo también se registran importaciones chinas, pero esto
afectó en mayor medida al mercado de Estados Unidos, por lo que se aplicaron
aumentos arancelarios.
"Los productores de camarón de Estados Unidos, interpusieron una queja en contra
de los países asiáticos y sudamericanos y en julio se informó que se le
aplicarán aranceles de 50 por ciento a China, Vietnam, Tailandia, India, Ecuador
y Brasil por prácticas antidumping", comentó.
Especialistas del sector señalaron que la presencia de pescados y mariscos
chinos en el país debe contrarrestarse, una vez que Estados Unidos ya se empezó
a proteger.
Para los miembros del sector camaronero una solución es aprovechar la barrera
que Estados Unidos interpuso a algunos países para incrementar las exportaciones
y las ventas de 500 millones a 600 millones de dólares anuales.
"Tenemos la oportunidad de incrementar las exportaciones de camarón a Estados
Unidos en 20 por ciento, debido a las barreras arancelarias que han impuesto los
estadounidenses y nosotros estamos excluidos", dijo González.
Por su parte el Comepesca busca el apoyo de la Secretaría de Agricultura por 200
millones de pesos para realizar una campaña que fomente el consumo, acabe con
los mitos del consumidor y no le dé entrada a las importaciones.
Pesca incosteable
La captura de pescado y mariscos dejó de ser un negocio rentable, atrás quedó
la idea de los “ricos armadores”, actualmente se sufre para salir a la mar, los
altos costos que representa el pago de tripulación, aditamentos, combustible y
mantenimiento de las embarcaciones, dijo el dirigente de la Canainpes León
Tissot Plat.
Señaló que pocas son las utilidades obtenidas por esta actividad, tomando en
cuenta que según su comportamiento económico, la línea trazada para ver su
avance se comporta en descenso cada vez con más fuerza en materia de
comercialización del camarón.
Comentó que serios problemas, como el pago de aranceles, costos de producción,
mano de obra, transportación y sobre todo el alto costo del diesel, están
aterrizando las aspiraciones de la actividad.
Indicó que solamente para unos cuantos representa la pesca rentabilidad en la
región, cuando muchos otros más se encuentran en la espera de un buen
ofrecimiento en precio para vender sus embarcaciones.
Tissot Plat añadió que cada vez es más difícil absorber los gastos que la
temporada camaronera genera, ya que las ganancias por la captura del preciado
crustáceo van en decadencia ante el bajo pesaje de talla y la mala colocación en
el mercado.
Remarcó que los precios en el exterior del país se están “embarrando el en
piso”, debido a la competencia de otros países como Asia y el propio Estados
Unidos.
Este último es el que está implementando medidas para proteger y estabilizar su
economía con la aplicación de nuevos impuestos como lo es el ‘duping’ al
producto mexicano.