Adivina buen adivinador. Cuál es el país donde la cautela de las empresas restringe la inversión, en que los trabajadores necesitan capacitación tecnológica, donde el crecimiento del empleo está afectado por la productividad y en que la globalización ha sido positiva en términos del comercio.
Si la respuesta es Chile, está en lo correcto... y también muy equivocado. Todas estas declaraciones las realizó la semana pasada el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Alan Greenspan, refiriéndose a la economía de la nación del norte.
Pese a los miles de kilómetros que separan a Chile y Estados Unidos, llama la atención cómo muchos de esos problemas, pese a tener orígenes distintos, se repiten en ambos países, obviamente guardando la diferencias.
Mientras el primero está en vías de desarrollo y suma unos 15 millones de habitantes, el segundo es la principal economía del mundo y su población asciende a más de 300 millones de personas.

Inversión

“La cautela de las empresas restringe la inversión”. Así lo declaró Greenspan el pasado 20 de julio, aunque precisó que esta actitud responde a los escándalos corporativos y al reventón de la burbuja accionaria que afectaron la confianza de los inversionistas. Pero aunque parecen razones bastante sofisticadas, en Chile se ha dado una situación similar, en cierto modo.
De acuerdo a los expertos, pese a que la inversión es la variable que más se rezaga en las recuperaciones económicas, en el caso de Chile también se suma que el mercado regulatorio es más rígido.
Sin embargo, aquí también hay una precisión: en Estados Unidos después de los escándalos corporativos hubo cambios en la ley que rige a los gobiernos corporativos, los cuales hicieron más compleja la administración de las sociedades anónimas.
Una consecuencia similar se vivió a nivel local luego de la crisis Corfo-Inverlink en que se cambió la regulación “y hay una propuesta en el Congreso para hacer más exigente el permiso para transformarse en banco. En ambos casos, los cambios en regulaciones hacen que las inversiones sean más cautelosas”, dice un analista.

Desempleo

“El crecimiento del empleo ha estado afectado por la productividad”. Alan Greenspan explicó que su país ha exhibido un alza histórica en la productividad, lo cual significa que aunque la economía esté subiendo la mayor parte del alza fue suministrada por las crecientes eficiencias más que por los empleados.
A nivel local, aunque ni los expertos ni las autoridades de gobierno encuentran todavía una explicación certera de qué está ocurriendo con el empleo (la tasa de desempleo se ubicó en 9,4% entre marzo y mayo y para abril-junio se prevé que se acerque al 10%) y por qué la generación de nuevos puestos de trabajo ha sido más baja pese a la recuperación de la economía, hay quienes han comenzado a especular que se debe a un cambio de mano de obra versus productividad.
Los economistas argumentan que esto tiene que ver con la globalización, que ha creado el desafío de mantener la competitividad para enfrentar los mercados. “En EE.UU. la recuperación durante 2002, 2003 y comienzos de este año fue sin generación de puestos de trabajo porque las empresas recortaron costos, aumentaron la eficiencia y eso les permitió alzas de productividad espectaculares”, dice un analista.
En el caso de Chile, la expansión de la economía desde la recesión de 1999 ha sido baja y el crecimiento del empleo menor aún. Esto también se debe a que el salario mínimo subió en casi 8% sólo en el último reajuste y se rigidizó la regulación laboral. Si se ven las cifras duras, el desempleo en Estados Unidos llega actualmente a 5,6%. En Chile en los mejores años la desocupación alcanzó a 5,1% (1998), aunque no llegó al menor promedio de desempleo de Estados Unidos: un 4% entre 1999 y 2000. A nivel local lo más bajo fue 6,2% entre 1997 y 1998.
Asimismo, Greenspan afirmó que los trabajadores norteamericanos requieren de mayor capacitación tecnológica, un objetivo que también está en la mente de las autoridades locales.

Globalización

“La globalización ha sido buena para Estados Unidos”, dijo el presidente de la Fed. Los economistas nacionales comentan que aunque Chile también se ha visto favorecido por la globalización, sobre todo en el marco de los tratados comerciales, ésta es la razón de las similitudes entre ambas economías. Y también la fuente de los principales problemas.
“Mientras más globalizado es el mundo, los problemas económicos entre países grandes y pequeños tienden a parecerse”, añadió un experto.
En efecto, la globalización ha provocado cambios, por ejemplo, en las culturas corporativas. Tanto así que en países como Japón si antes el empleo de por vida era algo natural, en los últimos años ha estado cambiando en la medida que la competencia que enfrentan las empresas niponas las ha obligado a buscar formas de organizar el trabajo en forma más flexible. Y eso también obliga a que los empleados estén en condiciones de adquirir nuevas habilidades para poder desplazarse de una compañía a otra. “Por ello, temas como la capacitación y la flexibilidad son comunes en todas partes independiente de si los países son menos o más desarrollados”.