Al considerar que encontró eco a su reclamo en el senador Jorge Larrañaga y el diputado Julio Cardozo, replantea el tema sugiriendo que a los asados, faldas y pucheros sean exonerados de todos los impuestos nacionales y departamentales, reducción de los impuestos del delantero a 5%, para que los barrios más humildes no sigan subvencionando las pulpas caras del trasero que se consumen en Carrasco y Pocitos.
El productor (en vías de desaparición, como se califica), plantea recargar los traseros con un 25% de impuestos, más un 5% “para que el fisco se prenda.”
Señaló que los parlamentarios mencionados presentan soluciones prácticas para que la población más humilde pueda seguir consumiendo cortes baratos (asados, faldas y pucheros) a $ 20 el kilo, en lugar de exportarlos subvencionados a Argentina.