CAMBIO hizo la pregunta ¿La soja versus la ganadería, la lechería y el arroz? Primero el ingeniero agrónomo Eduardo Blasina; y, después, el ingeniero agrónomo Tabaré Aguerre, productor arrocero y vicepresidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, respondieron nuestro inquietud. La soja, la gran vedete, 240 mil hectáreas en todo el país y se viene otro año de crecimiento y que obliga a las reestructura.
LA LECHERIA
Para el ingeniero Blasina «la lechería tiene grandes desafío con la soja.
Porque hemos vista tambos que se han liquidado y, sobretodo, en el tambo que
sigue lo que hay es una dificultad muy grande para mandar el ganado a recría
afuera, que es algo para los tambos chicos de gran importancia, muy caro.
Entonces es un desafío con la soja y con la invernada, porque la invernada
tiene márgenes muy buenos. Yo creo que la lechería tiene realmente desafíos
donde hay que ajustar todo. Porque, además no se puede dejar un tambo de un
día para otro porque subió la soja.
El tambo es un trabajo de toda una vida, con instalaciones de una inversión muy
grande y una lástima desarmar un tambo por un vaivén de precios. Además, la
lechería como producto sumamente básico, que lo precisa Uruguay, Argentina, y
Brasil. Entonces, creo que en el caso de la lechería hay un elemento de
competencia importante por superficie» opinó.
LA GANADERIA
«Puede haber competencia en el corto plazo. Si en la soja se hacen rotación
con praderas, al revés, puede haber una interacción que puede ser favorable»
opinó.
Una frase del presidente de la República, el Dr. Jorge Batlle fue «la vaca
gana». Blasina dijo que la «vaca tuvo partidos que ganó y otros que perdió.
En este momento, la vaca de carne tiene un partido que lo va ganando. Ahora, lo
que tenemos que cuidar todos es que no aparezca ninguna vaca loca, porque ahí
se termina el campeonato. Por ahora la vaca gana y tiene una perspectiva muy
interesante».
EL ARROZ
Para el ingeniero agrónomo Tabaré Aguerre, productor arrocero del norte
uruguayo y vicepresidente de ACA, «el versus puede significar varias cosas. Yo
diría que desde el punto de vista agrícola no hay competencia por suelos entre
soja y arroz.
Creo que alguna circunstancia la soja podría ser una herramienta tecnológica
que pudiera entrar en rotación con arroz, intentando limpiar chacras muy
sucias. Más que competencia con el arroz, a mi lo que me preocupa de la soja es
la forma y el sistema de producción que se ha dado. Un sistema que
prácticamente anula la diversidad, elimina al tambo, al trigo, muchas
situaciones en el sur donde la condición par ganar las buenas rentas que no hay
rotación con praderas, todo lo contrario a todo lo que decimos con el arroz.
Es decir, una agricultura en un país de clima templado, como es el Uruguay, con
la topografía que tiene el Uruguay, con la escasa profundidad de los suelos del
Uruguay; no parece sustentable en el largo plazo, si no es en rotación con la
ganadería y la soja está apuntando a un sistema de mono cultivo a un sistema
que no contempla la posibilidad de la rotación. En un mercado totalmente
especulativo, bajó 100 dólares en una semana. Creo que, más que como
productor arrocero, como ciudadano del Uruguay me preocupa esa preeminencia
económica que pretende asignarle al mercado condiciones casi mágicas o casi
divinas. Ese liberalismo absoluto que define muchas veces que el mercado es el
mejor asignador de los recursos y que en aras de ese mercado, porque la soja hoy
vale, desarmemos sistemas productivos; que, de repente, son sustentables y
están en equilibrio desde hace muchos años».
Agurre continuó explicando que tuvo recientemente posibilidades de participar
de algunos cultivos con soja. «Llama la atención la eliminación
prácticamente total de la biodiversidad, glisofato es una muy buena
herramienta, pero no manejada adecuadamente prácticamente no deja nada. Se
está haciendo soja en lugares donde hubo muchos años de agricultura,
agricultura convencional, donde se generaron cárcavas de erosión. Pero, esa
cárcavas deben de respertase, por el hecho de que haga en siembra directa no
quiere decir que la sembradora tiene que pasar por encima de una cárcava; o que
la aplicación de glifosato tenga que eliminar la pastura que después de muchos
años logró instalarse en esa zanja y que si la eliminamos lo que va a ser es
aumentar la zanja. Esto está reglamentado por la ley de conservación de suelo
y es común ver ese tipo de violaciones «
Para Blasina «la soja con el arroz en general son áreas que topográficamente
tiene requerimientos distintos. Aunque, en el sur de Brasil se ve que van a ir
cediendo terreno ante la soja» concluyó.