El maíz es un negocio que crece. Esa es la principal conclusión que casi 1.500 productores se llevaron después de analizar durante dos días todo lo referente al cultivo y a su integración con otros negocios. Fue en Mundo Maíz 2004, que se llevó a cabo entre el jueves y ayer en el Hotel Hilton, en Buenos Aires.
Los buenos resultados obtenidos en la campaña pasada, el ajuste en la relación de precios soja/maíz y las mejores perspectivas para los precios en el mercado internacional (un mercado firme debido a la ajustada relación stock-consumo) reflejan un buen panorama para la próxima campaña de maíz 2004/05.
MAIZAR proyectó un aumento del área de 600.000 hectáreas para esta campaña. Para el próximo quinquenio, las estimaciones son más alentadoras: se podría más que duplicar el área y casi triplicar la producción.
Las zonas cercanas a los puertos son generalmente zonas de alta productividad, y destinan gran parte de su producción a la exportación. En esta zona, los rendimientos crecientes obtenidos (en muchas superaron los 100 qq/ha) y la mejora en la relación de precios soja/maíz (bajó de 3 a 2:1) son de por sí razones por las que se puede esperar un aumento importante en la siembra de la próxima campaña.
En las últimas tres décadas, la superficie sembrada con maíz se redujo en un 40%, pero la productividad aumentó un 170%.
Los rendimientos están consolidándose en un nuevo escalón, por encima de los 60 qq/ha. "La evolución del rendimiento de maíz en el período 1990-2003, creció 201 kg/ha/año, mostrando importantes mejoras en el potencial y adaptación de los nuevos híbridos liberados al mercado, así como en la tecnología", dijo Sergio Uhart, de Dow AgroScience.
Para él, "al menos un 60% del aumento se debe a la mejora genética". "La biotecnología seguirá sumando nuevas tecnologías para el mejoramiento del cultivo", aseguró. Se refería a la incorporación de nuevos caracteres que permitan a las plantas defenderse de las principales plagas y enfermedades, que posibiliten el uso de herbicidas de amplio espectro, efectividad y bajo costo, que incrementen la tolerancia a diferentes tipos de stress, que mejoren la calidad nutritiva de los granos y de la planta entera, y que se sumen a la industria de los fármacos y los plásticos "como pequeñas fábricas cuya energía proviene del sol".
En nuestro país la biotecnología estuvo hasta ahora detenida, debido a la "política espejo" con Europa. Pero el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos, anunció durante el congreso que "llegó el momento de que la Argentina tenga su propia política de biotecnología, y dejemos de esperar a ver lo que hacen los otros países". Así, confirmó que la aprobación del maíz RR se encuentra en su etapa final, y aseguró que estará disponible en esta campaña 2004/05. Para los entendidos, esto implica que Campos firmará la resolución aprobatoria durante el próximo mes de julio, probablemente cuando vuelva de la gira presidencial a China.
Según datos presentados por MAIZAR, la utilización de maíces RR permitiría aumentar entre un 3 y un 4 por ciento la productividad general del cultivo, con un beneficio por reducción de costos y aumento en los rendimientos de cerca de 20 U$S/ha en la zona núcleo. Sin embargo, uno de los principales beneficios es que permitiría el desarrollo del cultivo en zonas en las que hasta ahora no se podía sembrar, permitiendo incluirlo en la rotación y mejorando así la sustentabilidad del sistema, la estructura de los suelos y beneficiando al cultivo posterior por el efecto del rastrojo y los residuos de fertilización. Se calcula que se podrían incorporar unas 300.000 hectáreas.
En estas regiones, con incrementos en la producción de un 5%, el aumento en los ingresos de 20 U$S/ha y la reducción en los costos de 5 U$S/ha, los beneficios para el productor representarían casi un 8% del ingreso neto.
Cabe destacar que MAIZAR considera la aprobación de los maíces RR como un primer paso, que permitirá el desarrollo de la tecnología combinada: BT con RR. En este caso, los beneficios serían exponenciales, con un incremento directo de más del 30% en la producción y en los ingresos.
Mientras tanto, "la brecha entre rendimientos potenciales y reales sigue siendo muy importante y su reducción depende de una mejor comprensión de las prácticas de manejo", señaló María Otegui, especialista de la Facultad de Agronomía de la UBA.
Martín Díaz Zorita, de Nitragin, explicó que "el nitrógeno y el fósforo son los nutrientes más limitantes para la producción en la región pampeana". También recomendó aplicaciones de azufre en cultivos de alta producción en el área centro-sur de Santa Fe, norte y oeste de Buenos Aires y este de La Pampa; y señaló que en algunas regiones del área central de Córdoba, aledaña a Río Cuarto, y el norte de Buenos Aires, hubo mejoras en los rendimientos por aplicaciones de zinc.
En el plano comercial, surgió la creciente preocupación por las micotoxinas, y la exigencia creciente en los mercados internacionales para tener niveles de tolerancia cada vez más ajustados. Juan "Jackie" Gear, presidente de Gear SA, señaló que "si bien los niveles de micotoxinas no están contemplados en el standard oficial de comercialización de maíz, este factor debería incluirse en todos los contratos oficiales. Por su parte Andres Iolster, Gerente de la mesa de negocios de maíz de Cargill, puso el alerta en las fumonisinas, indicando que el 80/90% de los maíces de Argentina tienen contaminación.