En las próximas tres semanas el mercado va a definir si los precios del
maíz se transforman en una "bomba de tiempo" o si, en cambio,
comienzan a marcar una tendencia levemente negativa.
Con los Estados Unidos en el nivel más bajo de stocks del cereal desde 1996 (20
millones de toneladas), y una campaña donde ya polinizó el 4% de los 32
millones de hectáreas sembradas, lo que de ahora en más ocurra con el clima y
los cultivos allí será clave para el mercado.
Por el momento, la situación del cereal norteamericano es buena, ya que, según
el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, según sus siglas en
inglés) hasta el lunes pasado el 60% del maíz se encontraba en una condición
de buena/excelente.
El USDA sostiene que los agricultores estadounidenses van a cosechar una
producción récord de 264,81 millones de toneladas, contra los 256,90 millones
correspondientes a la campaña 2003/2004.
A pesar de las proyecciones, los analistas creen que la suerte de la producción
maicera de los Estados Unidos, el principal productor y exportador (con 48
millones de toneladas), se va a definir con el clima, y que lo mismo ocurrirá
con los precios del cereal.
"Bomba de tiempo"
"Si en las siguientes tres semanas el clima viene mal para los productores
norteamericanos, el mercado de maíz va a ser una bomba de tiempo", dijo
Enrique Erize, vicepresidente de Nóvitas SA, durante el congreso Mundo Maíz
2004, organizado por la consultora SEMA (Servicios y Marketing) con el apoyo de
la Asociación Maíz Argentino (Maizar).
Si en unos 25 días ésa es la situación del clima en EE.UU. y fracasa la
producción, los precios del cereal en Chicago podrían iniciar una escalada y
acercarse a los niveles de 1996 (en ese año superaron los 200 dólares).
En cambio, si no hay problemas para los cultivos, no se descarta una caída que,
en el peor de los casos, sería de unos 10 dólares, aproximadamente.
Para el analista agrícola, si en diciembre próximo, con la entrada de la
cosecha norteamericana, se mantienen los 112 dólares en los que hoy se cotiza
esa posición en el mercado de Chicago, ése será el mejor valor de los
últimos nueve años, incluyendo a los de 1996.
Según Erize, los actuales precios del maíz se encuentran en unos 30 dólares
por encima del promedio del período 1998-2001.
"Hoy los precios no están cerca del exabrupto de 1996 ni tampoco en el
extremo bajista. Por eso, creo que vamos a tener un 2005 con buenos
valores", expresó el vicepresidente de Nóvitas.
Calidad y oportunidades
Aparte de las perspectivas para el mercado, en Maizar también se abordó el
tema de la calidad del cereal a partir de dos aspectos clave: la presencia de
micotoxinas (metabolitos secundarios de origen fúngico que pueden resultar
tóxicos para la salud animal y humana) y los residuos de pesticidas.
Se trata de una cuestión importante, ya que casi todos los países del mundo
establecen límites máximos para las micotoxinas. En este sentido, para las
aflatoxinas suelen ubicarse en niveles que llegan a los 20 partes por billón
(ppb).
Por otra parte, Japón y la Unión Europea son muy estrictos frente a la posible
presencia de residuos de los pesticidas que habitualmente se utilizan en el
campo.
"Hasta ahora esto sólo fue un problema para algunos programas de venta del
cereal a la Unión Europea. No obstante, el productor debe ser consciente de
algunas cosas, como almacenar el grano seco, con menos de 14% de humedad en los
silos bolsa y sacarlo antes de que suban las temperaturas", remarcó
Andrés Iölster, de Cargill.
En tanto, Axel Hinsch, director de Renessen para América latina, un joint
venture entre Monsanto y Cargill, comentó los resultados de un programa
destinado a la producción de maíces de alto valor (con un 7,5% de aceite,
contra 4 del cereal común, y 9,5% de proteína).
"Logramos exportar 1 millón de toneladas en los últimos cinco años.
Además, si bien sembramos unas 70.000 hectáreas, podríamos llegar a las
300.000", señaló el ejecutivo de la empresa.
Según aseguró Hinsch, los productores que siembran maíces de alto valor
reciben una bonificación total (por calidad y fidelidad) de entre 6,5 y 7,5
dólares por tonelada, según el contenido de aceite.
Por Fernando Bertello
De la Redacción de LA NACION