Los ministerios de Agricultura y Ganadería e Industria y Comercio analizan la posibilidad de restringir el ingreso de lienzos de algodón. El titular de la cartera agropecuaria, Antonio Ibáñez, dijo que la semana que viene se podría tener una resolución sobre el tema.

Esta medida forma parte del proyecto para impulsar la industrialización de las fibrillas de algodón impulsada por la Federación Nacional Campesina (FNC). Los dirigentes de esta organización esperaban el miércoles reunirse con funcionarios de ambas carteras, pero cuando arribaron al punto de encuentro no encontraron a sus contrapartes.

Los funcionarios del Ejecutivo se reunieron ayer, mientras la FNC protagonizaba movilizaciones en varios puntos del país para exigir medidas concretas del Gobierno para apoyar su proyecto.

La FNC exige al Estado una inversión de 3,4 millones de dólares en materia de créditos para hacer realidad la industrialización de las fibrillas, que es un subproducto de la fibra de algodón que se obtiene con el desmote del algodón en rama.

El industrial hilandero Pedro Genovese explicó, sin embargo, que el éxito del programa no depende de ninguna inversión, sino de voluntad política. Según el empresario, es necesario obligar a las desmotadoras a recurrir a la industria local para la adquisición de tapas de fardos, bolsones cosecheros y bolsones transportadores, que se elaboran a base de fibrillas.

Ibáñez dijo que es necesario analizar si una medida de esta naturaleza no colisiona con las normas de comercio internacional. Sobre la movilización campesina que se inició ayer y que continúa hoy, Ibáñez dijo que las protestas no constituyen solución y llamó a los campesinos a continuar el diálogo.

La FNC cuestionó la falta de voluntad política del gobierno para impulsar el programa, presentado durante una movilización que se hizo en Asunción el 31 de marzo. Los campesinos también piden prohibir la exportación de las fibrillas.