Ya ha caído hasta el nivel de $58/59 pesos por quintal en el mercado local. Y por ahora se ha estacionado allí.

Algo alocado, el mercado internacional continúa operando con mucha volatilidad ante la incertidumbre de lo que sucede con la demanda china de soja. Bajo la presión de negativos márgenes de procesamiento, a raíz del continuo debilitamiento del mercado interno y por elevados los stocks de harina de soja, la industria procesadora de la soja china se mantiene renuente a importar más soja.

La verdad es que los aceiteros chinos viene enfrentando márgenes de industrialización sumamente negativos, al procesar mercadería importada.

El mercado de alimentos balanceados ha variado mucho. En el último mes, las compras de harina de soja en el mercado doméstico chino comenzaron a reducirse y así fueron quedando grandes stocks en mano de la industria.

Los fabricantes de alimentos balanceados de China tienen stocks relativamente bajos. Pero por ahora, no muestran deseos de recomponer su nivel en la medida que la industria aviar y porcina no dan señales de recuperación. Afectados por la gripe aviar en febrero y la suba de precios de balanceados en marzo, los productores de carne no están interesados, hoy por hoy, en originar igual volumen de mercadería que en años anteriores.

En China, el precio de la soja importada perdió casi 70 dólares en apenas una semana. Ni tontos ni dormidos, los aceiteros chinos piden, entonces, la renegociación de los contratos, con distintos tipos de declaraciones buscando la presión sobre los vendedores de la mercadería. Ellos quieren anular los contratos en los términos ya cerrados.

Por tal razón, ellos procedieron a dejar de cotizar soja puesta en China, lo que llevó a que se paralizara en forma parcial la comercialización de soja a escala global, acentuando más la presión hacia la baja sobre Chicago al romperse el flujo normal de la demanda.

La cosa no es menor ya que China es fundamental en el comercio de Argentina. De los 9 millones de porotos de soja que nuestro país exportó durante la campaña terminada, 6 millones fueron a dar a este país.

Pero la cuestión no termina acá. La suba del dólar contre las monedas asiáticas y europeas, pujan hacia la baja del valor de la soja, también.

Además el precio del petróleo encarece los fletes.

Y algo que ya está empezando a influir sobre el nivel de precios: el buen avance de la siembra en EE.UU. es una noticia bajista. La soja está siendo implantada a un excelente ritmo.

En fin, como se ve, las presiones a la baja son muchas. Pero no hay que desesperar. Pues todavía el nivel de existencias en el mundo es bajo.

Por ello, no es descartable una leve mejora respecto a los actuales precios. Claro que ya no más a lo niveles de hace días. ( ¿$62,00? )

Así que con un panorama así, resulta lógico que los fondos de inversión en Chicago hagan de las suyas. De lo que se trata es de aprovechar cuando ellos compran para vender y así lograr mejores niveles.

Obviamente, las perspectivas a mediano plazo indican precios en baja, luego de los altos niveles de hace tan sólo unos treinta días. Pero por ahora, lo que se ve es un continuo sube y baja. Será cuestión de aprovechar cuando se dé un tiempito de suba. Que puede ser de tan sólo uno o dos días.

La tarea para el que quiere vender es de alta precisión. Son días de volatilidad. Son días de alerta.