Buenos Aires.- La decisión de los importadores chinos de reducir sus compras de soja para bajar el precio internacional de la oleaginosa no modifica la tendencia del país asiático de incrementar la demanda de alimentos, por lo que, a mediano plazo, la medida tendrá un efecto relativo sobre el mercado local, estimó ayer el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya), Miguel Campos.
“El anuncio de los importadores chinos apunta a lograr un reacomodamiento de precios internacionales, pero en China la tendencia es mejorar el nivel de la alimentación interna por lo que no disminuirá su demanda de proteínas”, señaló el funcionario en diálogo telefónico desde Ginebra, Suiza, donde asiste a un simposio de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La noticia, aparecida en el diario “South China Morning Post” de Pekín, provocó alarma entre los operadores locales que pronosticaron una caída de los precios internacionales de la soja con efecto en la plaza argentina.
La decisión de los asiáticos no repercutió en forma importante en el mercado local, donde se observó un retroceso en los precios del 0,84% en Rosario, a $ 590 la tonelada, según el Mercado a Término de Buenos Aires (MAT).
Un exportador explicó que el mercado que más peso comienza a tener para la Argentina es India -como mercado alternativo-, ya que allí se está importando harina y aceite. Y otro dato destacado es que los EEUU están comprando soja argentina desde hace un mes, “y eso compensa la decisión china”, señaló.
“Los acontecimientos deben observarse con calma, pues el objetivo de los chinos es neutralizar la especulación con los precios; pero sus necesidades de proteínas y alimentos continúan”, finalizó Campos.