Si bien hasta el jueves de la semana pasada el clima en el medio oeste de los Estados Unidos se presentaba ideal para la evolución de los cultivos, el panorama comenzó a cambiar a partir del viernes debido a las excesivas lluvias -acompañadas por tornados y granizo- que cayeron sobre las principales áreas productoras de soja y maíz estadounidenses.

En Iowa, desde el viernes, cayeron 150/250 milímetros en el Norte; 150/175 mm en el Centro, y 60/150 mm en el Sur de ese Estado. Esta contingencia climática fue la principal responsable ayer de las subas de los precios del maíz y la soja en la Bolsa de Chicago.

Las posiciones julio y septiembre del maíz aumentaron US$ 3,05 y 2,95, mientras que sus ajustes fueron de US$ 119,58 y 117,81 por tonelada. Según los especialistas, algunos cultivos recién implantados deberán ser resembrados, por lo que los rindes podrían ser menores que los esperados.

Anteayer, luego del cierre del mercado, el USDA informó que la siembra estadounidense de maíz avanzó al 95% del área prevista, por encima del 85% de 2003 para la misma fecha y del 87% promedio de los últimos cinco años.

Lenta recuperación

Las pizarras de Chicago mostraron ayer mejoras de US$ 5,97 y 4,31 sobre los contratos julio y noviembre de la soja, cuyos ajustes fueron de US$ 324,17 y 260,97 por tonelada. Además de las cuestiones climáticas, influyó sobre los precios de la oleaginosa el rumor de que China habría estado en el mercado buscando soja estadounidense.

El USDA informó anteayer que la siembra de soja en EE.UU. avanzó al 67% del área prevista, por encima del 43% del año pasado para la misma fecha y del 54% promedio de los últimos cinco años.

Por último, el trigo cerró con leves bajas en las plazas estadounidenses. La posición septiembre del cereal en Chicago y Kansas perdió US$ 0,73 y 0,92, y cerró con un ajuste de US$ 141,10 y 146,33 por tonelada.