Las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) de EEUU con Perú, Colombia y Ecuador son consideradas un termómetro que medirá el humor de estos países y de los otros para las negociaciones más grandes para el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Así lo dieron a entender los representantes de EEUU y Brasil, quienes midieron sus fuerzas, en el foro El Negocio de las Américas: Examinando temas de crecimiento y comercio en el hemisferio, desarrollado en esta ciudad que cuenta con una población de cerca de 5 millones de habitantes.
EEUU está convencido de que el camino para un "hemisferio próspero y democrático es el ALCA", señala Peter Allgeier, copresidente por EEUU de las negociaciones entre los 34 países americanos.
Adhemar Bahadian, copresidente por Brasil, va con cautela y señala que las negociaciones deben ser tratadas con el debido respeto a las marcadas diferencias de nuestros países.
Allgeier, el negociador norteamericano, se muestra entusiasta tras la firma del TLC con Chile y las negociaciones con los países de Centroamérica (que serán suscritas la próxima semana), así como el inicio de las tratativas con tres naciones andinas, entre ellas el Perú.
Las negociaciones bilaterales, como la que involucra a nuestro país, son preliminares, un paso inicial, y no son una competencia para el ALCA, afirma el norteamericano.
Como ejemplo de los "buenos resultados" dijo que las exportaciones de México, tras el NAFTA, posibilitaron un crecimiento en las exportaciones desde una base de US$ 40 mil millones a US$ 138 mil millones y la creación de 3.6 millones de empleos en México, con salarios que crecieron en 37%.

REFORMAS COMPLEMENTARIAS

Allgeier dejó en claro que uno de los mensajes que se deben sacar de las negociaciones del TLC es que los países deben realizar las reformas complementarias para lograr un éxito total, entre ellos dar un mayor impulso para dotar de mayor competitividad a las empresas.
A pesar de su entusiasmo Allgeier, con cierta incomodidad, aseveró que aunque se deben facilitar las decisiones estas deberán ser tomadas por consenso y dependerá de cada país suscribir el ALCA.
Dijo además, con palabra duras, que dependerá de los países en desarrollo si quieren cambiar o "mantener sus políticas del pasado".

TRANSPARENCIA

Adhemar Bahadian, copresidente por Brasil de las negociaciones del ALCA, afirma que lo que su país busca es que las negociaciones sean las más equilibradas y transparentes posibles. Y que haya respeto entre las naciones desarrolladas y las que están en desarrollo.
Para el brasileño hay desequilibrios estructurales importantes que hacen más difíciles conciliar en las negociaciones. Insiste en que grande es la brecha entre las naciones ricas y las pobres.
Además, señala, falta proporcionalidad entre lo que los países quisieran y lo que realmente pueden hacer. Es así, afirma, que existen 7 mil paréntesis en el borrador inicial del ALCA (temas donde no hay acuerdo), que evidencian lo difícil de la negociación.
Bahadian acusó a Estados Unidos de ser más proteccionistas en temas sensibles como en el agrícola, lo que no ocurre en muchos de los países en desarrollo. Insistió en que EEUU tiene medidas de protección que van desde el acero hasta los diversos productos del campo.
Allgeier afirma que su país, como parte de las negociaciones, eliminará, sin especificar cuáles, otros tipos de subsidios que no están dentro del marco de la OMC.
Ambos copresidentes de las negociaciones del ALCA indicaron que adoptaron un enfoque pragmático y que la propuesta de Brasil es la flexibilidad en dicho organismo y tomar en cuenta las sensibilidades de cada país.

Claves

Peter Allgeier y Adhemar Bahadian son copresidentes de las negociaciones para el ALCA por Estados Unidos y de Brasil, respectivamente.

Hoy en Washington continuarán con la redacción de un documento preliminar, que esperan sea aceptado por las demás naciones. Es la continuación de dos reuniones anteriores.

Los ministros de Comercio Exterior de los 34 países se reunirán a fines de este año en Brasil.

Ambos representantes esperan una mayor flexibilidad y pragmatismo posible.

Ellos señalan que esperan un ALCA balanceado y que este represente los mejores intereses de todos sus integrantes.

El plazo para la entrada en vigencia del ALCA vence en enero del 2005. Los representantes dejaron entrever que las negociaciones se extenderían y que incluso es probable recomenzarlas.

RUMI CEVALLOS