Con más de 1.700 inscriptos, el sector agropecuario tuvo el escenario ideal para, finalmente, realizar el evento que el cultivo merecía: “A todo trigo” fue la denominación que sus organizadores eligieron para poner en blanco sobre negro algunas de las cuestiones que desde hace tiempo vienen ocupando la imaginación de empresarios y técnicos.

No es casual que la Federación de Acopiadores se pusiera sobre sus espaldas el desafío de ser la entidad convocante para un evento que comenzó ayer y finaliza hoy. La organización liderada por Raúl Tomas creyó ver en las cuestiones logísticas el nudo más importante a desatar.

Con la participación de todo el think tank nacional y el aporte de varios disertantes de los Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Australia, Brasil y China –unos 40 expositores en total–, el Sheraton de Mar del Plata fue el epicentro de este evento cuya puesta en escena corrió por cuenta de Sema Consultores.

“Nuestros intereses están estrechamente ligados a la suerte de la producción y de los productores. Basados en esa vinculación hemos querido comenzar a generar eventos como el que hoy nos reúne, para analizar y discutir los problemas que nos afectan a todos, en este caso particular orientado específicamente al trigo”, explicó en el acto de apertura Tomas.

Las discusiones y el análisis de los especialistas giraron, durante la primer jornada, sobre tres ejes explicitados por el anfitrión:

  • Un punto de vista sostiene que la Argentina debe especializarse en trigo de alta calidad panadera, a fin de ganar competitividad en mercados sofisticados y de altos ingresos. Esto implica competir con trigos de elevada calidad panadera provenientes de Canadá, los EE.UU. y Australia.
  • Otra opinión enfatiza en la necesidad de establecer clases de trigo con el propósito de lograr una oferta del trigo argentino consistente y homogénea.
    Ello se lograría segregando trigos duros por clases que componen diversas variedades, lo que daría calidad consistente y homogénea al trigo comercializado por clases. Ello traería aparejada la obtención de precios diferenciales y superiores a los trigos “mezcla”.
  • Otra línea de pensamiento sostiene la necesidad de ganar competitividad a través del aumento en los rendimientos produciendo a costos unitarios más baratos. Con la incorporación de tecnología, aumento de rendimientos y disminución de costos unitarios son las claves para que nuestros trigos alcancen un elevado nivel de competitividad, en un mercado donde aparecen nuevos productores con bajos costos. Al mismo tiempo, el ingreso por hectárea de los productores aumentaría e impediría la posible sustitución de trigo por soja o maíz.

Hubo, hay y seguramente habrá, durante la segunda jornada matices distintivos para cada postura.

Ayer, los temas dominantes fueron los referidos a las técnicas actuales del mejoramiento del cultivo y aspectos de manejo en las diferentes zonas trigueras. Y como contraparte, en los talleres (sólo habilitados por invitación para representantes del comercio y la industria) se explicaron las características productivas en distintos países.

Hoy, el menú general es para el paladar de los pragmáticos: mercados, la demanda externa, la demanda interna. En los talleres se hablará de aspectos productivos: fisiología y uso de modelos climáticos, tendencias en mejoramiento genético, maquinarias y agricultura de precisión, nutrición y fertilización del cultivo y control de enfermedades.

A los lectores de Infocampo les acercamos algunas de esas disertaciones: Daniel Miró, sobre mercados; los técnicos de Nidera hablando sobre mejoramiento genético, y la de Daniel Miralles sobre la fisiología del rendimiento. Arbitraria la elección, sólo justificable por razones de espacio.

“Es muy posible que no todo sea perfecto, nos hacemos cargo; los acopiadores hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para darle a nuestra comunidad productiva la oportunidad de tener los elementos necesarios para entender la compleja aventura de producir trigo y volver a ser, por lo menos, uno de los graneros del mundo”, concluyó Tomas.

Si usted no estuvo en Mar del Plata, sepa que éste, está apuntando a ser un evento del que seguramente se hablará mucho en el futuro. Casi una bisagra.

Hay oportunidades pero...

El día previo al Congreso, Infocampo se reunió con algunos de los disertantes en la sede capitalina de la Federación.

En un ámbito distendido, dejaron algunas reflexiones interesantes.
l Kevin O’Driscoll (Australia): “Van a tener que invertir para desarrollar su propia logística”.

l Germain Denis (director del International Grains Council): “El actual momento del mercado mundial de trigo es favorable. Y China sigue traccionando la demanda”.

l Funing Zhong, de la Universidad de Nanjing (China). “Hemos tenido épocas en que importábamos alrededor de 15 a 20 millones de toneladas/año. Luego bajamos la demanda a 1 millón. Hoy se revirtió la tendencia. Creo que nos estabilizaremos en unos 5 a 6 millones de toneladas/año. Los productores chinos promedian las 0,6 hectáreas por establecimiento. Y son unos 100 millones. Ellos han desarrollado estrategias para ir volcándose hacia el cultivo más rentable”.

l Brian Oleson, de la Universidad de Manitoba (Canadá): “La Argentina tiene posibilidades de ir hacia ambos mercados: calidad y rinde. Esa es una decisión de ustedes”.